Autoridades se empeñan en controlar los niveles de esmog en Ibarra

smog ibarraIBARRA. La empresa de Movilidad del Norte, Movidelnor, realizó un control de gas de los buses urbanos entre junio y julio. El nivel de varios contaminantes del esmog que producen estos vehículos sobrepasó el rango permitido: 50%.

La empresa tiene registros de 21 vehículos que no han pasado los niveles requeridos por la normativa.

Movidelnor no cuenta con un opacímetro propio, pero está considerado para adquirir dos en el 2017 con un presupuesto aproximado de 14 000 dólares.

Según el Análisis de la Calidad del Aire, el mayor nivel de contaminación en la atmósfera es atribuido al tránsito vehicular.

Hasta la actualidad hay un poco de inconveniente con la medición de los gases que emanan las unidades de transporte urbano.

Marcelo Pozo, gerente de transporte de la Empresa Pública de Movilidad, indica que conjuntamente con el alcalde Álvaro Castillo y Edgar López, gerente general de Movidelnor, están empeñados en bajar los niveles de esmog y contaminación en la ciudad.

“El principal beneficio es que nuestra ciudad tenga un aire más puro y limpio, considerando que está dentro de las ciudades con el aire menos contaminado”.

Al preguntarle a Eulalia Escobar cómo está la pared de su casa, responde decepcionada: “todita la pared está negra, todos los días nos afecta muchísimo”.

Ella vive en la calle Pedro Vicente Maldonado y Juan de Velasco, a veces se sienta a conversar con una vecina frente a su casa. Ellos aseguran que este es un problema de hace muchos años.

Pero al parecer estas dos ciudadanas ya están acostumbradas a este clima lleno de humo que cada día lo viven en la calle Maldonado, donde la mayoría de buses transita.

“Ya la gente se ha cansado”, dice una mujer de 73 años que prefirió no dar su nombre.

“Siempre ha sido igual, ahora dicen que son los buses viejos que vienen de Quito, será cierto, no sé. Las cortinas no aguantan, se pudren”.

Marcelo Yépez es presidente de la Cooperativa 28 de Septiembre, él asegura que las 160 unidades tienen un control constante.

“Tenemos una comisión de trabajo que va a las paradas y verifica que los vehículos no estén humeando, y si están infringiendo alguna norma les mandamos a arreglar”, manifiesta Yépez.

Además, explica que el humo no se produce solo por los mantenimientos de la bomba de inyección o de los motores, sino del combustible (diésel).

“El combustible es una de las causas principales de la humareda. Como cooperativa estamos dando una constante revisión de las unidades y mantenimientos”.

Alejandro Flores, presidente de la Cooperativa San Miguel de Ibarra, agrega que se mejorará la expulsión de esmog de los buses siempre y cuando el país cambie de combustible.

Esta cooperativa sí cuenta con un opacímetro, donde cada cuatro meses realizan un control en las 127 unidades.

EN EL 2017

El gerente de transporte de la Empresa Pública de Movilidad, Marcelo Pozo, indica que hay mecánicas certificadas que tienen su propio opacímetro. Aquí entregan los niveles de mediciones de gases que ellos pueden controlar en los vehículos mediante la certificación.

“Nosotros la revisamos y vemos si cumple con los estándares de calidad que nos exige la normativa, y procedemos a hacer el paso de fiscalización de ese vehículo”. Durante este año la empresa ha realizado controles a las unidades con un opacímetro de una de las cooperativas.

“Todo lo que nosotros hacemos, el control, revisión, es un trabajo continuo, no es una labor que se la hace una vez al año o una vez al mes”, explica Pozo.

La Empresa Pública de Movilidad, empeñada en controlar el humo negro en los buses, realiza operativos continuos. “También hacemos caso a lo que la ciudadanía nos ha denunciado, como también de nuestros agentes civiles de tránsito”.