Autoridades ingresaron a 5 prostíbulos

Ibarra. El olor a humedad, fluidos, licor, cigarrillo y perfume femenino, dio la bienvenida a las autoridades que llegaron de forma sorpresiva a los cinco centros de tolerancia, ubicados en la entrada norte de Ibarra. De forma simultánea los uniformados ingresaron a los prostíbulos, en donde se recorrieron todos los rincones para evaluar las condiciones en que se efectuaba el trabajo sexual y venta de licor. El primero en recibir al contingente policial fue el Night Club El Trián-gulo, en donde se encontraban una veintena de mujeres ejerciendo la prostitución.

Luego de verificar que las ‘chicas’ no contaban con una visa de trabajo, que el sitio no estaba en condiciones adecuadas y que se encontraban comercializando licor artesanal, el prostíbulo fue clausurado.

Su administradora, de forma molesta, aseguró que las autoridades no les han informado ni notificado con anterioridad sobre las supuestas irregularidades, sino que únicamente cobraron el dinero de los permisos. La mujer también aseguro que ojalá y se actué de forma justa con todos los centros del sector, ya que la mayoría de trabajadoras sexuales, se encuentran en los sitios con visa de turismo.

Mientras el intendente de Policía, Alejandro Gómez, colocaba el sello de clausura, las meretrices y personal de seguridad esperaban en las afueras del sitio con tristeza, asegurando que es su única fuente de empleo.

Otra realidad. Una suerte distinta corrieron los propietarios y administradores de los night club Paradise e Imperio, quienes también fueron visitados por las autoridades, sin embargo no se encontró ninguna novedad. Las condiciones de salubridad, legalidad de las trabajadoras, venta de licor, procesamiento de alimentos, permisos y documentación de los clientes, cumplieron con todas las normas establecidas por la Intendencia de Policía, Comisarías Nacionales, Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa), Cuerpo de Bomberos de Ibarra y Servicio de Rentas Internas, por lo que las mujeres continuaron operando con normalidad, ante el asombro de decenas de clientes que ocultaban su rostro para no ser identificados por las autoridades.

Más novedades. Minutos más tarde se procedió a la clausura del centro de tolerancia Coyote, en donde permanecía una decena de clientes con aproximadamente 15 mujeres. En el sitio las trabajadoras sexuales fueron trasladadas hasta el patio posterior, en donde presentaron sus documentos personales, sin embargo las condiciones de insalubridad, hicieron que las autoridades procedan con el cierre temporal del local. En este sitio se aprehendió, además, a una mujer que tenía en su poder una sustancia verdosa, presumiblemente marihuana, y se encontraba bajo el efecto de alguna sustancia ilegal.

Miembros de la Unidad Subzonal de Antinarcóticos de Imbabura, a cargo del mayor Ángel Vásquez, trasladaron primero a la trabajadora sexual hasta una casa de salud de la localidad.

Otra clausura. Mientras se colocaba el sello de clausura en el Coyote, un contingente policial ya encontró varias novedades en el Night Club Andaluz, en donde permanecían decenas de clientes, a quienes ya se les habría revisado sus documentos personales.

Como en otros sitios, los usuarios también facilitaron su identificación para comprobar que no tengan procesos judiciales pendientes, ni boletas de captura o apremio en su contra.

En este centro de tolerancia, aparentemente, todo funcionaba en perfecto estado, sin embargo la perspectiva cambio cuando los uniformados y autoridades de control ingresaron hasta las ‘habitaciones’ en donde ofertaban los servicios sexuales, y las condiciones higiénicas no eran adecuadas.

Además entraron al área en donde se preparaban alimentos y encontraron productos sin el registro sanitario correspondiente. Los uniformados también revisaron minuciosamente las habitaciones en donde descansaban las meretrices, mientras no estaban ofreciendo sus servicios. La clausura se produjo en medio de la tristeza de decenas de mujeres, de todas las edades, que se preguntaban en dónde iban a laborar, mientras el sitio no sea abierto nuevamente.

Realidad. La mayoría de trabajadoras sexuales fueron testigos de las clausuras. Muchas de ellas eran recién llegadas y se preguntaban a dónde irán y de qué se van a mantener mientras los sitios debían permanecer clausurados.

Ana, nombre protegido, llegó al país hace tres días y se encontraba ofertando sus servicios sexuales. La mujer de 21 años es oriunda de Venezuela y aseguró estar apenada, porque su familia no sabe en dónde llegó a trabajar. La misma situación viven el resto de prostitutas, que en su mayoría proceden del extranjero.

En el Night Club El Triángulo se encontró, además de condiciones insalubres, licor artesanal que era ofertado a los usuarios.
Los usuarios y trabajadoras sexuales del Night Club Coyote fueron revisados por miembros policiales.
El Night Club Andaluz fue clausurado por las autoridades. En el sitio también se encontraron alimentos sin registro sanitario.
El intendente, Alejandro Gómez, revisó los espacios en el Night Club Andaluz, que luego fue clausurado.