Aumento de actividad sísmica en el volcán Cayambe pone en alerta a autoridades

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El volcán Cayambe, ubicado al norte de Quito, presenta anomalías en su comportamiento, según información del Instituto Geofísico.

De acuerdo con la información, el coloso registra desde septiembre de 2016 un incremento constante de sismos, el más fuerte de 3,6 grados y fue sentido por la población el 27 de noviembre de 2016.

Hay flujos de lava internos que pretenden emerger y hay floración de aguas termales donde no debería haber, también azufre que en muchos sitios ya no es posible entrar.

Autoridades del Instituto Geofísico, de la Secretaría de Gestión de Riesgos y del Municipio de Cayambe se reúnen en el Comité de Operaciones de Emergencia (COE), para organizar planes preventivos de cuidado de agua, alcantarillado, animales y cultivos.

No obstante, aclaran que no hay riesgo inminente de erupción del Cayambe, y que las medidas van encaminadas a prevenir una posible caída de ceniza que sería el peor escenario, según mencionaron las autoridades

Al momento se desarrolla con normalidad las actividades en Cayambe y Pedro Moncayo.

El Cayambe es un volcán activo ubicado en la parte norte de la cordillera Real de los Andes de Ecuador, a cuyo pie se asienta la ciudad del mismo nombre con una población de 20.000 habitantes.

La cumbre de este volcán está formada por domos, el más occidental de los cuales se encuentra a una altura máxima de 5.790 metros y posee un casquete glaciar que se inicia a los 4.800 metros, con un área aproximada de 22 kilómetros cuadrados, precisa el informe del IG.

En los últimos 4.000 años se han identificado al menos 21 eventos eruptivos, de los cuales el más reciente se presentó entre 1785 y 1786, según estudios históricos y geológicos.

“Estadísticamente el volcán Cayambe tiene un periodo de recurrencia de erupciones de aproximadamente 200 años”, según un estudio.

Ecuador posee un medio centenar de volcanes, de los cuales los más activos son el Tungurahua, el Reventador y el Sangay.

El Cotopaxi, a unos 45 kilómetros al sur de Quito, salió hoy de esa lista de los más activos, luego que la Secretaría de Gestión de Riesgos dejara sin efecto una “alerta amarilla”, de precaución, decretada desde agosto pasado, cuando se registró un súbito aumento de su actividad, que ha ido remitiendo en los últimos meses.