No se instaló la audiencia por femicidio de Tamia Sisa

IBARRA.- La ausencia del fiscal, Andrés Jaramillo, quien presentó su justificación por enfermedad, hizo que la audiencia de juzgamiento por el femicidio de Tamia Sisa Alta Gonzáles, no se instalara la mañana de ayer en la sala 1 del Tribunal de Garantías Penales de Imbabura.

Una decena de familiares y allegados de la fallecida se apostaron en las afueras, con carteles en mano, para solicitar a los jueces la máxima pena en contra de los dos implicados, quienes arribaron al sitio bajo la custodia de algunos miembros del Cuerpo de Vigilancia Penitenciaria.

Los implicados permanecen recluidos en el Centro de Privación de Libertad de Personas Adultas de Ibarra.

Implicados
Los ciudadanos judicializados responden a los nombres de Dennis Sebastián C., detenido horas después del hecho y Juan Moisés R., que fue capturado la noche del último 31 de octubre, ambos fueron aprehendidos en Imantag, la misma parroquia donde se suscitaron los hechos, la madrugada del último 2 de febrero.

Dennis fue pareja de la fallecida, con quien procreó dos niños, mientras que Juan sería la persona que tenía el arma de fuego y la llevó al sitio para que se perpetuara el crimen.

Tamia falleció por un disparo en el estómago, mientras su novio fue herido de bala en la pierna, tratando de defenderla.

Este fue el primer femicidio registrado en la provincia de Imbabura durante este año y las organizaciones sociales, en defensa de los derechos de las mujeres y contra la violencia, hicieron eco del violento incidente.

Una de las acciones que más conmocionó al inicio de la investigación, fue que el cadáver de la joven fue llevado hasta el edificio judicial de Cotacachi, en donde se estaba realizando la audiencia de flagrancia contra su expareja y un menor de edad, que al momento es prófugo de la justicia.

Más de 10 meses de dolor
El padre de Tamia, Miguel Alta, emitió un comunicado en donde asegura que todo este tiempo, con muchas noches de insomnio, con muchas lágrimas, como su padre, ha tenido que sufrir de oficina en oficina para exigir que se haga justicia y que este horrendo crimen, hoy reconocido como femicidio, no quede en la impunidad.

“Queremos que nunca más se repita este tipo de hechos tan dolorosos para nosotros los familiares, incluyendo a mi nieta, que quedó en la orfandad”, expresó el progenitor.