El atleta del Valle del Chota que cuida a Otto Sonnenholzer

Un incendio acabó la vivienda del atleta del Valle del Chota y le obligó hace cuatro décadas a abandonar su casa junto con su familia. Gudman Chalá llegó a la capital ecuatoriana, se crió junto con sus cuatro hermanas y su vida ha girado entre los estudios, el deporte, su familia y la milicia.

Actualmente es el que cuida al vicepresidente del país, Otto Sonnenholzner.

Su trabajo y el deporte.
El deportista tiene el grado de sargento primero de la Armada del Ecuador y es parte del equipo de seguridad del Vicepresidente de la República. Él comparte su profesión con el atletismo. Donde vaya siempre lleva la indumentaria para entrenar.

En la ciudad que pisa con el vicepresidente del Ecuador lo primero que hace es buscar un gimnasio y una pista atlética. No descuida ninguna de sus dos pasiones. Dice que proteger a la segunda autoridad del país demanda una alta concentración y para eso debe estar preparado siempre.

Su trayectoria
Gudman empezó su carrera como deportista en la facultad de Educación Física de la ESPE. En el 2008 fue asistente en el equipo de la Escuela Naval y luego fue el preparador físico del club de baloncesto ADN. Pasó por equipos como Mavort, Guerreros de Santo Domingo y UTE. En el 2016 debutó como entrenador de club Piratas en la Liga Nacional.

Ha servido como preparador físico en la selección de fútbol sub 17 y también de baloncesto de mujeres. Mientras todo eso hacía se preparaba en el atletismo en la modalidad de salto alto. Ha sido campeón sudamericano, iberoamericano y fue quinto en el mundial de Corea en el 2017.

Desde el 2012 compite en la categoría máster y se alista para representar al país en eventos internacionales en este año. “Combino el deporte, con mi trabajo y los estudios.

Actualmente estudio una maestría en Terrorismo Internacional y en la universidad de Veracruz en México curso un diplomado en entrenamiento deportivo”, dijo Gudman de 42 años de edad y quien lleva 29 en el deporte.

Lo que superó.
Gudman durante el aislamiento no ha dejado de prepararse físicamente ni en conocimientos, sin embargo durante la cuarentena tuvo que enfrentar al coronavirus. “Me infecté del virus en Guayaquil. Pasé aislado pero seguía con mis entrenamientos. Dando gracias a Dios fue asintomático y en lugar de debilitarme cada día me fortalecí hasta que me dijeron que era negativo”, dijo el imbabureño.