Atenuante redujo la condena a David V. en caso Padilla

Ibarra. En medio de una sala de audiencias llena, y bajo un fuerte resguardo policial, los jueces del Tribunal de Garantías Penales de Imbabura declararon la culpabilidad de David V., por el delito de extralimitación en la ejecución de un acto de servicio, tipificado en el artículo 293 del Código Orgánico Integral Penal (COIP).

Hecho. Una sentencia de 3 años y cuatro meses de cárcel es la pena privativa de libertad que recibió el miércoles 20 de junio de 2019 el cabo primero del Grupo de Operaciones Especiales (GOE), en medio del desacuerdo de sus familiares y las protestas de los allegados de Andrés Martín Padilla Delgado, quien falleció en medio de un incidente violento, suscitado el 23 de agosto de 2018.

El mismo día, el uniformado, acusado de disparar en la cabeza de Padilla, se presentó ante sus superiores, entregó su arma de dotación calibre 9mm, y acudió a la Fiscalía para informar sobre el incidente.

Después de varias horas recibió la orden de prisión preventiva y desde ese momento, permanece detenido en la cárcel 4 de Quito, en donde cumplirá su condena, según se informó la tarde de ayer, durante la lectura del fallo final.

Detalles. A las 18:00 llegaron los miembros del Tribunal hasta la sala de la Corte Provincial de Justicia de Imbabura. Los jueces María Dolores Echeverría (ponente), Miguel Solá y Diego Chávez tomaron la palabra ante más de 100 asistentes.

Pocos familiares de David V. acudieron a la sala, mientras él esperaba la resolución a través del sistema de videoconferencia.

La jueza Echeverría tomó la palabra. Dijo que Miguel Solá emitió su voto salvado.

Explicó lo que les motivó, durante los cuatro días de audiencia, a emitir su fallo.

La ponente explicó que la sentencia se decidió luego de realizar un análisis exhaustivo del Reglamento de Uso Legal, Adecuado y Proporcional de la Fuerza para la Policía Nacional, específicamente en el artículo número 8.

La jueza manifestó que las pruebas testimoniales, documentales y periciales, dejaron claro que existió peligro de muerte para el agente policial, ya que presentaron los videos en donde se observó la agresión recibida, así como también lo determinó el examen médico legal, además del estado en que quedaron las prendas policiales que llevaba puesto el acusado.

Además, se explicó que a pesar de existir inminente peligro para David V., este no podía hacer uso de su arma de dotación por la espalda, que fue la forma en que recibió el disparo Andrés Padilla. Echeverría explicó que el policía debió causar el menor daño posible en la humanidad del hoy occiso, ya que tiene preparación en técnicas de tiro. Sin embargo, destacó como atenuante trascendental que David V., colaboró en todo momento con la investigación, se presentó voluntariamente ante las autoridades y entregó su arma de dotación, sin intención alguna de darse a la fuga, por ello se emitió un tercio de la pena establecida en este delito, es decir 3 años y cuatro meses de cárcel. Además, aclaró que no se establece una reparación integral (indemnización).

El juez Miguel Solá explicó que su decisión fue ratificar la inocencia de David V. porque el disparo que realizó fue instintivo y se deben analizar los hechos, la tensión y la agitación, en la que se produjeron las acciones el pasado 23 de agosto.

Reacción. La sentencia le cayó como un balde de agua fría a Jaquelina Delgado, madre del fallecido Andrés Padilla, quien rompió en llanto al escuchar la decisión del Tribunal, sin embargo se retiró del sitio, acompañada de sus allegados, que llegaron con pancartas a la calle Sucre, mientras del otro lado los familiares y amigos de David V., rechazaban la condena y alegaban la inocencia del uniformado.

Iván Campaña, abogado de la familia Padilla, mencionó que la sentencia es un logro, ya que lucharon contra las autoridades nacionales. También aseguró que apelarán la sentencia y calificó como ‘tibia’ la actuación del fiscal Edwin Anrango, quien habría manifestado que no existirá apelación de parte de la Fiscalía, luego de conocer el veredicto final.