Asesino de Lizeth pagará 34 años de cárcel

El clamor de justicia tuvo eco. Jairo R. fue declarado culpable como autor intelectual de la muerte de Lizeth Karolina Riofrío Revelo. El sujeto recibió una condena de 34 años y 8 meses por el delito de femicidio. Además deberá pagar 320 mil dólares como reparación económica.

Con la resolución emitida por el Tribunal de Garantías Penales de Tulcán, se cerró de manera oficial uno de los hechos más tristes ocurrido en el último año en la capital carchense.
“Después de tanto sufrimiento de familiares y amigos por fin se declaró la materialidad de la infracción y responsabilidad del acusado.

Determinando el tribunal de garantías penales del Carchi que el mismo merece reproche social, por lo que le ha impuesto la pena de 34 años 8 meses de prisión”, explicó Sibson Pozo Aciniega, abogado de la familia Riofrío Revelo.

La fiscal Magaly Obando, a cargo de la investigación, presentó las pruebas respectivas que permitió declarar la culpabilidad de Revelo. Según se ventiló durante el proceso, las agresiones verbales y físicas más la intimidación era una constante entre la pareja.

En la tarde del 6 de agosto de 2020, Lizeth Riofrío y Jairo R. llegaron a un motel en Tulcán. Luego de casi dos horas Revelo le envió un mensaje a un amigo en el que decía: “Llama a mi tía Fanny y dile que venga al motel porque parece que maté a la Lizeth”. Enseguida llegaron al motel los familiares de Jairo R., la Policía y familiares de Lizeth Riofrío.

La policía levantó el cadáver de Lizeth que recibió 33 puñaladas. Tras el veredicto final los familiares y amigos de Lizeth sintieron una paz con la sentencia.

“Nos quedamos conformes en paz de que se hizo justicia en el caso de mi hermana. Ahora sí, ella puede descansar en paz”, declaró con nostalgia, Cesar Riofrío, hermano de Lizeth.

Tras la sentencia, los mensajes de solidaridad con la familia Riofrío-Revelo no se hicieron esperar en redes sociales. “La justicia brilló. Lizeth sigue siendo un ejemplo”, explicó Martha Ponce, activista quiteña. “No era una simple condena, sino el sentir de una pueblo. Gracias a la justicia Liz ya descansa en paz”, escribió Alexandra Revelo, otra de las activistas locales que se solidarizó por este caso.