En 57 artículos se protege las áreas verdes de Tulcán

Tulcán.- Tulcán busca ser un referente de la región en el tema ambiental. La situación que se vive por la pandemia, obliga a replantear procesos y crear nuevos instrumentos legales que busquen una mejor convivencia.

Al menos así lo demuestra la aprobación en segundo debate de la ordenanza que Regula la implementación, manejo, uso y protección del arbolado urbano, vivero municipal, parques, y áreas verdes del cantón Tulcán.

 

Adriana Portilla, concejala del movimiento Conservador y proponente de la normativa aseguró que la ordenanza pretende regular y concientizar sobre la importancia de tener un arbolado ordenado que permita el uso y disfrute de los espacios públicos.

Las condiciones medioambientales de una ciudad determinan que deben existir cuatro árboles por habitante, según expertos. Sin embargo, Tulcán, tiene un déficit de este importante elemento natural.

“La ordenanza contempla aspectos legales como Constitución de la República; el código Orgánico del Ambiente y los acuerdos Ministeriales del Ministerio del Ambiente junto con lo del COOTAD”, explicó Portilla.

Actualmente hay más de 300 mil metros cuadrados de áreas verdes mantiene la ciudad. La jefatura de Recursos Naturales se encuentra realizando un inventario de las áreas verdes municipales.

Desde esta dependencia municipal se promoverá campañas de sensibilización que promuevan el cuidado y generación de nuevos espacios de áreas verdes.

“Es una buena iniciativa tener una ordenanza de este tipo. Pero también se debe prohibir que en estos espacios verdes se coloquen cables, letreros o propagandas, pues da mal aspecto para los turistas que nos visitan”, explica Alexandra Narváez, moradora del barrio Tajamar.

Las palabras de la activista ambiental se enmarcan dentro del capítulo de prohibiciones y sanciones que también están contempladas. Dentro de las prohibiciones también se contempla Pisar el área de parterres y plantaciones, causar daño a las plantas o flores, al igual que las zonas de césped; subir a los árboles; arrojar papeles o desperdicios fuera de las papeleras de uso público entre otros.

De acuerdo a la nueva ordenanza el vivero Municipal de Tulcán contará con un presupuesto anual de 10 mil dólares. Este monto permitirá consolidar el mantenimiento y reposición de plantas, las cuales serán destinadas a campañas de forestación de barrios y comunidades.

“Es una decisión muy acertada pues el Vivero Municipal se ha convertido en parte de nuestra identidad”, comenta Diana Jiménez, moradora del barrio central.