Arthur

jacinto salasArthur, un perro callejero, de raza indefinida, casi sin historia, salvo su infatigable lucha por la vida, recorriendo calles, parques y campos, en busca de la supervivencia, peleando, tal vez a dentelladas, mendrugos, huesos arrebatados  a los basureros, se convirtió de la noche a la mañana, en una celebridad, en una estrella.
Su cuerpo magro, de ojos tristes, Inundó las redes sociales. Opacó otras “noticias importantes”, y hasta debe haber causado escozor cuando su nombre, Arthur, marginó a los huéspedes perrunos del Palacio de Carondelet, Segismundo y Melibea.


Nadie podrá explicar las razones de su adhesión y lealtad inmediata al grupo explorador sueco que le adoptó y, finalmente le llevó consigo a Suecia. Allí vivirá, sin duda, una existencia, más segura y amigable que la que le brindaron los húmedos y calurosos caminos de su nativa Esmeraldas.
La suerte esquiva que esta vez, en medio de una increíble aventura, sonrió a Arthur, lamentablemente es única. Sigue siendo extraña para miles y miles de mascotas que inundan calles y plazas del país, echadas y abandonadas a su suerte por sus antiguos amos. La fauna urbana se multiplica exponencialmente y con ello, el maltrato, el abandono y la vida cruel a la que son sometidos esos animales, alguna vez adoptados por los humanos.
Ciertamente que la sociedad está cambiando. La misma historia de Arthur que despertó una enorme sensibilidad, es una demostración de que hay una nueva actitud hacia los animales, para su trato y defensa. El compromiso para proteger al cóndor, a los osos de anteojos, a la fauna silvestre, y a la misma fauna urbana, son signos de que la sociedad es más receptiva para entender y aceptar su responsabilidad.
Pero se necesita mucho. Una nueva cultura de respeto en un pueblo que alardea de  su Constitución,  “la primera en reconocer los derechos de la naturaleza”. Mientras se siga hablando de “vida de perros”, harán falta cientos de padrinos de esos Arthur que viven miserablemente en calles y campos de nuestro país.

 

Jacinto Salas Morales
salasjacinto@yahoo.com