Arte conceptual en paredes

p10f1El tercer Festival de Arte Conceptual, finalizó ayer con un programa, en el que las manifestaciones artísticas de la calle, se tomaron las canchas del barrio La Florida.

PREPARATIVOS. Todo empezó la mañana del viernes. Un nutrido grupo de jóvenes artistas, en su mayoría estudiantes de diseño, empezaron a concentrarse en el centro de salud del municipio de Otavalo. Su objetivo, pintar sus trabajos en las manchadas paredes de las canchas del barrio y en los alrededores del Socavón de la Virgen de Monserrath.

 

ORGANIZACIÓN Y OBJETIVO. “El Movimiento ‘Torre de Babel’, encabezado por Carlos Ayala, diseñador de profesión, ha organizado por tres ocasiones este tipo de eventos culturales. ‘Uno de los conceptos de este Festival es evitar la tipografía grafittera común, que se puede ver en todo lado. ‘Nuestra propuesta es que en los murales predomine la ilustración, más que cualquier otro símbolo artístico’, explica Ayala.
‘Torre de Babel, es una analogía de un sistema que no funciona y lo que tratamos de hacer en este festival es, satirizar la realidad’, agrega el diseñador. En el tercer encuentro que se realizó hasta el día de ayer, se manejó el concepto de ‘Guerrero Buscador’.

PRIMERA EXPERIENCIA. En Otavalo fue el primer festival de street art (arte de calle), que se realizó el fin de semana. Los habitantes del sector y ciudadanos que por aquí transitaban, miraban curiosamente como, poco a poco, iban tomando forma y color, cada uno de los más de treinta murales que se realizaron. ‘Es interesante lo que hacen los jóvenes. Esta es una forma buena de expresar sus sentimientos sin llegar a relacionarse con drogas’, manifiestas Gladys Aguirre, habitante de la ciudad.

REALIZACIÓN. El Festival fue auspiciado por el Gobierno Provincial de Imbabura, gracias a la gestión realizada por el Movimiento Torre de Babel. 150 personas participaron en este evento. De ellos, más de 70 son artistas pintores, 10 músicos y los demás realizaban otro tipo de artes.

HABITANTES. Los jóvenes participantes, en su mayoría, llegaron desde Quito e Ibarra, algunos de Cotacachi y muy pocos de Otavalo. ‘Se debe socializar más este tipo de expresiones artísticas. Las autoridades deben abrir más espacios donde los jóvenes puedan realizar este tipo de eventos’, manifiesta Mónica Villareal, habitante de la ciudad.