Armas dejó su sello indeleble

puro-1Wilman Armas es sinónimo de deportes. El boxeo, fútbol y triatlón, fueron las disciplinas que practicó desde su niñez. Pero fue en esta última, donde escribió con letras doradas su carrera deportiva. 109 triatlones, 16 panamericanos, sudamericanos y un mundial fue parte de los eventos en los que estuvo.

Los 108 trofeos que tiene en su casa, son la mejor certificación que hizo algo por el triatlón, el deporte de sus amores. Sus inicios en esta disciplina de los hombres de acero fue por casualidad. Era un 17 de noviembre de 1987, cuando se hizo la primera competencia en Ibarra. Marco Cevallos, dirigente deportivo, en Imbabura, fue el impulsor de esta extraña disciplina, en aquella época. Cevallos combinó las bondades naturales de Yahuarcocha con su laguna y lo turístico del autódromo José Tobar, para hacer la natación, ciclismo y atletismo. Una ilusión puesta en escena, que combinaba a los tres deportes con resistencia, constancia y disciplina. Estas cualidades fue la que Roberto Armas e Inés Albuja, le inculcaron a sus ocho hijos. Wilman, el mayor las cultivó convirtiéndolas en su estilo de vida.

RECUERDOS

“Como deportista fue muy disciplinado en todo punto de vista. En las competencias siempre fue responsable como deportista y ayudando en la organización”, lo recuerda Cevallos, a quien lo une una amistad de más de 30 años. La primera competencia de Armas fue especial. Era un 17 de septiembre de 1988, un día antes de cumplir 19 años cuando debutó y ganó.

Fue el triatlón en Salinas, donde empezó a escribir su nombre. Esa competencia la recuerda como si fuera ayer, de hecho fue el primer trofeo que ganó y lo conserva de manera especial. Wilman nació el 18 de septiembre de 1946 en Ibarra. Ese logro en Salinas fue el inicio de una brillante carrera deportiva, que tuvo su esplendor en 1993 cuando participó en el Mundial de Londres en Inglaterra. Una experiencia inolvidable, que la recuerda con lujo de detalles. Desde el pequeño despiste a la hora de tomar el avión, donde extravió el pasaje, hasta el nivel técnico de la competencia. Antes de participar en suelo europeo, el triatleta ibarreño se consolidó como el mejor deportista del país. Más de 50 títulos nacionales y unos 20 colombianos eran su respaldo. De hecho Wilman hizo gran parte de su carrera deportiva en suelo cafetero. Ganó la Copa Colombia y la Copa Ecuador de triatlón en 1994, una hazaña sin precedentes hasta el momento. Pero no todo fue triatlón en este deportista de 69 años. El fútbol y boxeo fueron las otras dos disciplinas que dijo presente. Al menos en box disputó 12 combates, ganando ocho, empatando tres y perdiendo una pelea. “Era un boxeador muy técnico, disciplinado y controlado”, lo dice con la seguridad del caso el deportista que deja una huella indeleble en las nuevas generaciones de deportistas. Hoy retirado de la actividad deportiva, Wilman sigue siendo un ejemplo de superación en los nuevos triatletas de la provincia.