San Miguel Arcángel, un mirador que intenta recuperar sus ingresos ante la pandemia

Ibarra.- El sol de la tarde calienta lo suficiente como para evitar usar el saco, mientras el viento alborota los cabellos de una familia y no deja sacar una buena fotografía. Ésta es una escena normal de viernes, en un sitio turístico emblemático de Ibarra, que intenta recuperarse de la crisis que trajo la pandemia del coronavirus.

Su situación
Ana Rosero prepara su local número 12 mientras observa como dos automóviles llegan al Mirador San Miguel Arcángel. Su actividad económica depende exclusivamente de las personas visitan este lugar y que tras cinco meses de restricciones intentan volver a lo que era antes. Ana reconoce que entre semana no hay demasiados turistas y que poco a poco se están recuperando.

Los visitantes
Iván Mendez mira con agrado que los locales comerciales hayan abierto nuevamente pues, antes de la cuarentena, era un habitual visitante de este sitio. “Quizas les falte hacer unos correctivos en la estructura como por ejemplo mejorar la baterías sanitarias, tener un local que ofrezca comida típica o poner algún otro tipo de atracción para que el turista se queda más tiempo aquí”, reflexiona.

Por ahora, una gigante barca pirata, una cama saltarina y un carrusel con caballos son la novedad que tiene este mirador para aprovechar la visita de las familias en los fines de semana, que es cuando más gente acude.

Apoyo
Gabriela Chuquin, otra de las comerciantes de este icónico lugar indica que no se ha recuperado el flujo de turistas incluso por fiestas de Ibarra. “Este año no tuvimos la caminata de peregrinación de San Miguel Arcangel que se realiza cada 28 de Septiembre, y que era la oportunidad de tener más gente, solamente se celebró una misa”, indicó.

Los comerciantes reconocen que hubo el acercamiento de parte de las autoridades locales, quienes les ofrecieron adecuar este espacio. “Vinieron unas tres veces, hicieron un informe, pero todavía no han hecho nada”, dijo Gabriela.