Aprovechemos las oportunidades

Sin lugar a dudas, la vida es el regalo más hermoso que Dios nos ha dado a través de nuestros padres como fruto de su amor, y cada día es una nueva oportunidad para ver un nuevo amanecer, disfrutar de la familia, compartir con los amigos, aprender algo nuevo, realizarnos como profesionales, hacer lo que nos gusta, o encontrar el amor, pero en éste maravilloso obsequio no todo está lleno de cosas bonitas, fáciles y alegres sino también de cosas feas, dificultades y tristes que no nos permiten vivir bien.

Estos pequeños derroteros y grandes desafíos son los que le dan sentido a nuestra vida porque nos obligan a corregir nuestros errores, superar los obstáculos, y mirar hacia adelante.

Quienes tenemos Fe en Dios, confianza en nosotros mismos, y esperanza en nuestras posibilidades, aprovechamos todos los espacios para transformar las debilidades en fortalezas, problemas en oportunidades, y fracasos en experiencias.

Recordemos que nadie es perfecto, que todas las personas tenemos limitaciones e impedimentos, resbalones y caídas, faltas y errores; por lo que, sí queremos ser más grandes y mejores cada día debemos tomar en cuenta que paso a paso se llega a la meta, de palabra en palabra se escribe un libro, de ladrillo en ladrillo se construye un palacio, de centavo en centavo se acumula una fortuna, y de oportunidad en oportunidad se alcanza el éxito.