Aprendizajes

Quien no aprende de una crisis es porque no la ha vivido y la crisis político-social que acabamos de sufrir durante 11 días la vivimos todos, ésta nos afectó en lo económico, en lo familiar, en nuestra libertad de circular y en nuestra salud mental, entre otros aspectos. El primer apeendizaje se refiere a que la paralización fue hecha no solo por los indígenas y transportistas, sino por muchos otros grupos sociales y en todos ellos hubo manifestantes, personas violentas y también delincuentes. A estos últimos lo único que les importaba era el caos, el saqueo y la destrucción, no hay ideología que explique esa conducta. El segundo aprendizaje se refiere a las equivocaciones de origen, atribuidas a un gobierno que no supo consultar a los sectores sociales más afectados por la supresión del subsidio a los combustibles y que recurrió a la represión, cuando podía haber empezado por el diálogo. El tercero es más positivo y se refiere precisamente a que se puede conversar con todos los interlocutores que estuvieron inmersos en este catastrófico episodio nacional y que de esa fructífera conversación surge la paz que todos anhelamos y que esperamos no se vuelva a romper. No nos explicamos porqué se prescindió de dialogar con el FUT y así se evitaría su amenaza de una nueva paralización el 30 de Octubre. Ellos acudieron a la convocatoria del gobierno y estuvieron también allí los representantes de la Conferencia Episcopal y Naciones Unidas; el gobierno, sin argumentos válidos, se negó a recibirlos.