Aprender a saludar

Según la RAE el saludo es “un acto comunicacional en que una persona hace notar a otra su presencia generalmente a través del habla o de algún gesto” Esta sencilla definición clarifica la importancia de este acto, por medio del cual manifestamos qué estamos allí y necesitamos ser reconocidos. El valor de esta acción, contrasta con lo que sucede en la escuela, al llegar a un centro educativo vemos a un grupo de una especie rara de seres humanos que deambulan de aquí para allá, sin ningún provecho, sin ningún beneficio, sin hacer notar su condición de estudiantes, de personas en formación, que sin ningún reparo pasan y no saludan a las personas de mayor edad. Falla por tanto, el sistema educativo que se ha centrado en enseñar las diferentes disciplinas científicas, pero que no han enseñado a saludar a sus estudiantes, ha fracasado la familia que como primeros educadores no ha dado ejemplo a sus hijos y no les ha motivado a aprender a saludar a sus mayores. En esta época, aprender a saludar es inexcusable, es lo único que no se conseguirá en internet; es lo que se aprende relacionándose unos a otros en la escuela, el parque, entre otros espacios públicos; es lo que define si somos o no educados y si hemos sido formados en valores. Es momento de analizar la estructura de la malla curricular vigente y apreciar el nivel de trascendencia que tiene cualquier saber científico en contraste con la urbanidad o la cívica que no tienen los estudiantes.