Aplican justicia indígena en caso de supuesto abuso en Otavalo

Otavalo. Un supuesto caso de abuso sexual, se resolvió mediante la aplicación de la justicia indígena, en la comunidad de Cachiviro, parroquia San Rafael de la Laguna al sur del cantón.

Tras 15 días de investigaciones y cuatro horas de asamblea, los habitantes de la localidad resolvieron ejercer su derecho constitucional.

Infractor. Francisco AT, fue procesado por intentar abusar de una niña de seis años. Aunque el hecho no se consumó, se recogieron todos los datos y elementos necesarios para realizar el procedimiento.

“Se han respetado los derechos humanos. Además se realizó todo el debido proceso para cumplir con el baño y el ritual”, comentó Rafael Fuérez, representante de la Coordinadora An-dina de los Derechos Hu-manos.

Asamblea. Francisco AT, fue juzgado en el estadio de la comunidad, ante la atenta mirada de unas 400 personas que siguieron de cerca la asamblea comunitaria.

Luego cuatro horas de deliberación, se procedió al ritual que inició con un castigo de tres azotes. Tras esto, el infractor caminó 300 metros cargando medio quintal de arena, hasta llegar a una vertiente donde se realizó el baño en agua fría, mientras dos mujeres del sector lo ortigaban.

Reparaciones. Aparte del castigo físico, el procesado deberá cumplir con otras actividades. Se estableció que deberá realizar trabajo comunitario durante los próximos seis años.

Además de costear los gastos económicos para el estudio de la menor durante el mismo tiempo.

“Tiene que curar y sanar la parte espiritual, moral y psicológica de la víctima. También debe comprar las listas de útiles y uniformes”, completó Fuérez.

La asamblea comunitaria se realizó en el estadio de la comunidad de Cachiviro en San Rafael de la Laguna.
Los familiares del procesado no ocultaron el dolor por los azotes recibidos.
El procesado es castigado ante la mirada de los asistentes.
Es la primera purificación que se realiza en Cachiviro durante este 2019.
Tras ser azotado el sujeto debió cargar medio quintal de arena por la comunidad.
Dos mujeres fueron las encargadas de ortigar el supuesto infractor.
El baño se lo realizó en la vertiente sagrada de Cachiviro.