Antonio Posso: ‘El diálogo nacional es un fiasco’

de-frenteEl doctor Antonio Posso Salgado, actual asambleísta de Imbabura por el movimiento Avanza, hizo noticia la semana que termina; primero, porque fue señalado por el Presidente de la República, Rafael Correa como “oportunista” y segundo, porque no disimuló su distanciamiento del Primer Mandatario, al que en un inicio lo respaldó y lo calificó de “un gran líder”. Estuvo en diario EL NORTE para responder algunas inquietudes periodísticas.

¿Se ratifica en lo que publicó a través de un manifiesto?
Yo me ratifico en todo lo expresado, porque los puntos que ahí constan, responden a un sentimiento y demanda generalizada de la ciudadanía.

¿Las protestas continuarán?
Yo puedo advertir que las manifestaciones de protesta van a continuar y tendrán un epílogo muy grave cuando la Asamblea se apreste a discutir en segundo y definitivo debate las denominadas enmiendas constitucionales

Pero las enmiendas se están socializando…
Apenas faltan tres meses para el debate final. Dicen que están socializando, pero esa socialización es unilateral. Socializan las enmiendas con tenientes y jefes políticos, gobernadores, es decir con personas que son funcionarios del gobierno.

¿El diálogo nacional es un fiasco?
Claro, el diálogo nacional es un fiasco, es un monólogo, se tiene que conversar con la gente que discrepa para llegar a consensos, sino en el país nunca vamos a tener estabilidad.

El presidente Correa se refirió a usted en Pimampiro, ¿cómo lo tomó?
El señor Presidente vino a Pimampiro y me ha calumniado, pero eso no me llega, me resbala. A mi nadie podrá decirme corrupto, nadie podrá decirme ladrón.

Pero, le dijo “oportunista”…
También dijo que yo me he palanqueado para ser candidato a asambleísta por PAIS y eso es falso. Es exactamente al revés…

¿Por qué lo dice?
Hace siete años el actual gobernador Diego García me pidió que yo sea candidato a Prefecto y hace tres años cuando nos aprestábamos a la campaña para asambleístas, el Presidente me llamó y me dijo que yo encabece la lista por el oficialismo, pero le respondí que era demasiado tarde porque estoy comprometido con Avanza.

¿Qué le respondió el Presidente?
Me insistió diciendo que él manda en la integración de las listas y que debía encabezar la lista de PAIS en Imbabura, pero yo reiteré mi negativa.

¿En qué momento se rompió esa identificación entre usted y el Presidente de la República, cuando me consta que en un inicio se lanzaban flores de lado y lado?
La última vez que hablé con él fue hace tres años…. aquí en Imbabura siempre hubo un grupo muy cerrado y eso le expliqué al Presidente, quien se expresó en términos impublicables respecto a sus propios dirigentes, a quienes después de la derrota del 23-F les dijo que eran sectarios.

Pero el país sí ha cambiado con buenas acciones…
Nadie puede desconocer eso. Además un gobierno de casi nueve años donde tuvo la mayor parte del tiempo un promedio de USD 100 el barril de petróleo, lo menos que debía hacer es obra pública, eso es elemental.

¿Qué opina de sus colegas asambleístas de Imbabura?
A los tres colegas parlamentarios de Imbabura les tengo mucha consideración, especialmente al Tín Delgado, porque al menos hacía buenos goles en la selección del Ecuador. El pueblo es el llamado a calificarlos.

¿El desarrollo de Imbabura se ha detenido por falta de gestión local?
De ninguna manera, las autoridades de Imbabura están cumpliendo su labor.

¿Cómo mira al gobierno?
Yo veo que están navegando en medio de la tempestad sin brújula y sin mapa.

¿El Presidente ha cambiado?
Por supuesto, ha cambiado radicalmente en todo, hasta en su forma de ser, de actuar, no es sensible a la demanda popular y cada vez hay más prepotencia, más agresividad y ante una acción, por supuesto que hay una reacción y eso es lamentable porque eso le afecta al país.

Dicen que la revolución no lo detiene nada ni nadie…
Yo creo que nada ni nadie detiene la caída libre, como dice Enrique Ayala Mora, de lo que está ocurriendo con el gobierno actual.