Antonio Ante es el cantón industrial del país

antonio anteHISTORIA. La herencia de la confección nació en 1926 en la fábrica Imbabura, cuya construcción empezó en 1924 en piedra, cemento, madera y ladrillo en 10 mil metros cuadrados, ubicada en Andrade Marín, donde se elaboraba tela de algodón que era traído del valle del Chota y Manabí, abrió sus puertas.

 El proceso para elaborar la tela iniciaba con el cardado, peinado, teñido de hilo, blanqueo y teñido de la tela para luego pasar a las máquinas que fueron traídas desde Alemania e Inglaterra, esto revelaba una época de bonanza.
La fábrica significó a Antonio Ante, ser el primero en tener energía eléctrica, incrementar las plazas de trabajo y forjar una identidad económica, también cargó una historia manchada con sangre.

Después, malas administraciones, huelgas fallidas, empleados impagos y la amenaza de cierre de la fábrica, el administrador español JoseVilageliú, en 1964, fue sacado de su oficina y arrastrado por las instalaciones hasta matarlo, por unos obreros, llevados por la ira.

Luego del acto sangriento, la ciudad y la fábrica se silenciaron, su cierre definitivo fue en 1982, pero entre sus calles empezaba a renacer la industria textil con fuerza.

Los ex trabajadores usaron sus liquidaciones para instalar pequeñas fábricas textiles, que poco a poco crecieron hasta darle a Atuntaqui el calificativo de ciudad industrial.

En la actualidad, las casas tienen en sus bajos almacenes de ropa y tejidos, otras en cambio se convirtieron en fábricas.

En las actualidad los 500 talleres generan fuentes de trabajo, acogen a cerca de 5 000 personas de forma directa y unas 100 indirectamente, según datos de la Cámara de Comercio de Antonio Ante.

La consolidación y despunte de la industria ocurrió hace diez años cuando comenzaron a organizarse las ferias que en un inicio fueron programadas por el Gobierno Municipal.

 El alcalde Richard Calderón, quien además es dueño de una empresa de confección expresa que la principal meta era lograr que los tejidos de lana y ropa confeccionada en algodón y otras materias que se producen en los pequeños talleres se conozcan en el país.

Esta iniciativa tuvo acogida con grandes resultados. Los negocios familiares se ampliaron y se transformaron en grandes talleres.

Poco a poco se fueron abriendo locales comerciales y la demanda por la ropa de Atuntaqui creció. Esto significó generación de empleo, desde la construcción hasta mano de obra para los talleres. Según registros municipales en el cantón están alrededor de 500 empresas textiles, entre pequeñas, medianas y grandes.

 El sector textil de Antonio Ante ha crecido notoriamente. El Ministerio de Industrias y Productividad lo ha calificado como uno de los cantones de mayor desarrollo económico a nivel nacional, sostiene David Guevara, presidente de la Cámara de Comercio de Antonio Ante.

La Cámara de Comercio cuenta con 286 socios, de los cuales el 70% pertenece al área textil y de la confección.

Diego Salgado, gerente de proyectos de la Cámara de Comercio de Antonio Ante, menciona que en el cantón el índice de desempleo se ubica en el 4% según el censo. Las fábricas emplean a gente de los cantones vecinos incluso de las provincias de Pichincha y Carchi. La ciudad de Atuntaqui tiene una larga trayectoria de ser textil y la consolidación de estas empresas han permitido tener este índice de desempleo, uno de los más bajos del país, recalca.