ante un hecho de sangre

Ibarra. El viernes 27 de julio del año anterior Mayra Ale-xandra Andrango, de 32 años de edad, se movilizaba junto a sus dos hijos en un taxi.

Mientras transitaba por la avenida Mariano Acosta, a la altura del Hotel Ajaví, decidió bajarse a comprar un almuerzo para sus hijos, para lo cual tenía que cruzar la avenida.

Mientras esto sucedía sus hijos esperaban en el otro lado de la acera, dentro de un taxi.

La señora hizo la compra e inmediatamente salió del restaurante, pero mientras se aprestaba a cruzar nuevamente la avenida, fue impactada por un taxi, el cual circulaba por la avenida.

La ciudadana fue llevada a una casa de salud de Ibarra y posteriormente trasladada a Quito en donde falleció.

Pedidos permanentes. Desde entonces los familiares y allegados a la ciudadana han realizado manifestaciones y plantones exigiendo que aquel hecho de sangre no quede en la impunidad. Uno de los plantones realizados lo hicieron en las afueras de la Fiscalía de Imbabura. Los niños, u-no de 10 y la otra de 7 años viven con su padre Henry Loyo.

¿Hubo cambios? Familiares de la víctima mencionaron que cuando sucedió el accidente en el parte policial le ingresaron como lesiones, no como muerte.

Es por eso que al ciudadano presunto causante del accidente le habrían liberado en ese mismo momento.

“Queremos que se haga justicia y no se cambien las cosas, ya que en el momento del accidente el taxi estaba roto el parabrisas, pero oh, sorpresa, el día que hicieron la reconstrucción de los hechos el abogado dijo que el taxi se encontraba intacto”, dijo el esposo de la víctima, Henry Loyo quien en medio de lágrimas recordó que su esposa dejó en la orfandad a dos hijos uno de 6 y el otro de 10 años.

Según evidencias. La mujer aparentemente habría cruzado la calzada para intentar llegar a un taxi, el objetivo era junto a sus hijos avanzar hasta su vivienda, cuando en medio de la calzada fue embestida por un vehículo de servicio público.

Personal de emergencia la trasladó al Hospital del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), de Ibarra, en donde al pasar las horas notaron que su estado de salud empeoró, por lo que decidieron trasladarla al Hospital Carlos Andrade Marín de Quito, en donde les dijeron que la mujer tenía muerte cerebral, por lo que luego de 48 horas fue desconectada de las máquinas que le daban vida artificial y el 27 de julio finalmente fue sepultada en el cementerio San Miguel de Ibarra.

Art. 377 del COIP. Muerte culposa. La persona que ocasione un accidente de tránsito del que resulte la muerte de una o más personas por infringir un deber objetivo de cuidado, será sancionada con pena privativa de libertad de uno a tres años, suspensión de la licencia de conducir

por seis meses una vez cumplida la pena privativa de libertad.

Serán sancionados de tres a cinco años, cuando el resultado dañoso es producto de acciones innecesarias,

peligrosas e ilegítimas…, así se señala textualmente en el Código Penal.