Anita Jaramillo tiene doble responsabilidad como padre y madre

portadillaIBARRA. Para Anita Jaramillo, una madre y padre de 30 años, con una estatura pequeña (1,55) ser mamá es una tarea muy dura pero a la vez es felicidad.


Anita tuvo a su hijo David (9 años) a quien ella lo llama ‘Chino’ a los 21. Cuando su pequeño tenía tres años empezó con el duro trabajo de criarlo, porque ya no contaba con la ayuda del padre de su hijo.
Cuando se enteró que iba a ser mamá, dice, que tuvo muchos sentimientos encontrados. “A veces el momento en el que uno se entera no es el indicado”.
Antes de que nazca David, cuenta que sintió la emoción, ‘ese cosquilleo’ de que tiene a algo creciendo y que por ese algo tiene que luchar y salir adelante.
“Ver a mi hijo por primera vez fue algo inexplicable, es un sentimiento inmenso como el amor de Dios”. Sentada en un mueble de la pequeña sala de su casa, cerca de la puerta principal, cuenta que cuando se quedó sola, sin la ayuda del padre de David, vivió con su abuelita, y poco a poco buscó trabajo y comenzó a estudiar Ingeniería Comercial, Administración.
Para esta madre estas dos tareas fueron las más difíciles porque trabajaba todo el día, salía a las 19:00 y corría hasta la universidad, en donde dice ella, que llegaba a dormirse por el cansancio físico que tenía. A las 21:30 recién llegaba a su casa para ayudarle con la tarea del jardín a su hijo. En sus estudios universitarios no aguantó un semestre y tuvo que dejarlo porque también tenía problemas económicos, además la prioridad para ella era su hijo. Hay momentos en la vida en donde uno tiene tropiezos, como a Anita, quien dice que aprendió de ello y nuevamente se levantó.
Anita tiene una nueva pareja, con quien está distanciado por estudios, pero a pesar de que él es un apoyo, su prioridad siempre será el pequeño David. Su hijo está en quinto año de educación básica.
De lunes a viernes esta pequeña familia se levanta a las 05:15, Anita prepara un desayuno rápido (leche con confle o huevo revuelto). Cuando David se va a la escuela, su madre hace los oficios de la casa, barre, limpia, lava… 07:45 ya se está dirigiendo al trabajo.
A las 13:00 compra el almuerzo para comer con su hijo en casa. Luego de alimentar a David, a quien le dice “…David come, David cámbiate, David anda a bañarte…” Anita revisa la tarea que tiene que hacer David. A las 15:00 tiene que estar nuevamente en su trabajo. Llega a las 18:30 a su casa, y se repite la historia del jardín, a esa hora le ayuda a su pequeño a hacer la tarea de la escuela.