Angustia en los adolescentes

Los adolescentes en este mundo complejo están expuestos a la ansiedad, que es esa sensación de que algo va a ocurrir pero no se sabe exactamente cuándo, siempre está por delante nuestro, en el futuro inmediato.

Cuando la ansiedad se corporaliza, es decir se expresa con opresión precordial, llanto u otros síntomas orgánicos, se llama angustia.

En los últimos años una de las formas a las que recurren los jóvenes para aliviar su carga de angustia es el llamado “cutting”, es decir cortarse con algún instrumento filudo el antebrazo hasta sangrar.

Por extraño y paradójico que parezca, esta práctica que lleva a jóvenes y sus padres a los servicios de urgencia, no es tan grave como parece.

Se ha vuelto tan generalizada que casi todos nuestros pacientes adolescentes o jóvenes con síntomas de ansiedad, alguna vez la han realizado.

Eso no necesariamente quiere decir que se trata de un intento de suicidio, es más una manera de llamar la atención sobre un conflicto con sus padres o con sus pares, que ha comenzado con gritos de parte y parte, portazos, encierros y claro no podía faltar, el retiro del celular, que más de una vez es el inicio del problema.

Una actitud serena de los padres y su asertividad en el diálogo con sus hijos, evitando maltratos físicos y psicológicos, es la forma correcta de afrontar estos conflictos. Si la situación se prolonga hay que recurrir a un profesional psiquiatra o psicólogo de adolescentes.