Angelita García necesita ayuda para sanar su enfermedad

Ibarra. Ángelita es una niña de tres años que después de quince días de nacida tuvo fiebre y empezó a convulsionar. Sus padres la llevaron al hospital San Vicente de Paúl y le trataron como una simple gripe. Conforme iba creciendo cada vez que padecía de fiebre empezaba a temblar.

Ahora tiene como diagnóstico una enfermedad que se llama epilepsia focal. Sus padres son de escasos recursos económicos y necesitan ayuda

Antecedentes. Alexis Vi-nicio García, su padre, cuenta que cada año, dos o tres veces le pasa lo mismo. En el hospital del IESS permaneció algunos días en observación y a través de Pediatría le dijeron que tenía una simple infección en la garganta.

La niña necesita ser tratada con un especialista en nueropediatría, pero en el IESS no existe un médico en esa rama, por lo que el padre de la pequeña Ángela se siente de manos atadas, sin encontrar una solución.

Pediatra. “Una vez nos enviaron al Carlos Andrade Marín de Quito y un médico pediatra nos dijo que eran convulsiones febriles y que no es ningún problema y a la final no nos dieron ningún tipo de turno”, dijo.

En Quito. Alexis García es un guardia de seguridad que gana apenas el salario básico, pero siempre tiene la preocupación de tener a su familia al menos con buena salud. Es así que le llevó a su niña al hospital Baca Ortiz de la ciudad de Quito, hace aproximadamente un año y medio, donde la ingresaron por emergencia y les dijeron que no era necesario una atención urgente.

Fueron a Estadística y les dijeron que vuelvan en algunos meses para entregar la documentación. “No nos dieron la solución”, dice.

A pesar que el mencionado hospital dispone de un neuropediatra no le dieron paso.

Diagnóstico. Por la desesperación, sus padres realizaron un crédito y acudieron a una clínica privada en la ciudad Capital, donde un médico neuropediatra le realizó electroencefalogramas y se le detectó epilepsia focal.

El tratamiento es largo porque tiene que tomar medicación con controles consecutivos y permanentes.

“El médico nos dijo que mi niña va a estar bien, pero con medicación hasta los cinco años de edad”, manifiesta el desesperado padre.

Aclaró también que cada consulta al médico especialista le cuesta un valor de 60 dólares y con el examen de electroencefalograma asciende la cifra a 130 dólares y para que solo le lea el examen tiene que pagar como cualquier otra consulta.

“Lo peor de todo es que tiene que volver cada dos meses, todo esto sin contar con la medicación”, explicó.

Es decir que la familia Gar-cía necesita una buena cantidad de recursos para que la niña se recupere.

Sustento. Alexis García es un padre responsable, lo poco que gana sirve de sustento para su familia compuesta por su esposa que es ama de casa y dos hijas menores de edad.

Pide a través de nuestro medio de comunicación ayuda para poder acceder a un especialista para que le valoren y poder continuar con el tratamiento.

“Es una preocupación constante y una frustración al ver que en los hospitales públicos no hay quien nos dé la mano”, manifiesta.

La pequeña Angelita ya está estudiando y al centro infantil que asiste tiene que faltar a clases porque muchas veces le da la fiebre y tienen que hacerla faltar para mantenerle con cuidados en la casa.

Para ayudar a la niña de cualquier forma pueden comunicarse al número telefónico 0961455758 de su padre.

La ciencia. Según el sitio web medineplus.com, todas las crisis epilépticas son causadas por alteraciones eléctricas anormales en el cerebro. Las crisis epilépticas parciales (focales) ocurren cuando esta actividad eléctrica permanece en una zona limitada del cerebro. Las crisis epilépticas algunas veces pueden transformarse en convulsiones generalizadas, las cuales afectan todo el cerebro.Las crisis epilépticas parciales se pueden dividir en:

Simples, que no afectan la conciencia ni la memoria

Complejas, que afectan la conciencia o los recuerdos.