Ángel María ha logrado que el taz-taz no muera

Ibarra.- Su vida cambió desde muy pequeño, cuando se dedicó completamente a la danza y a liderar los grupos de su barrio El Cercadito, en Atuntaqui.

Ángel María Imbaquingo Imbaquingo ha hecho que su cultura y la tradición que heredó de sus padres Carlos Elías y María Robertina, no desaparezca.

Fue electo gestor cultural, líder y patrón hace unos 46 años.

Sentado en una silla de plástico cuenta que cuando tenía 15 años fue posesionado en ese cargo por sus abuelos y sus padres.

“Desde ahí vengo trabajando en la unión de los pueblos y los barrios de Antonio Ante, en ese tiempo estas tradiciones estaban por acabarse, pero cuando me eligieron patrón se volvió a reanimar a los niños y a la juventud”, aseveró.

En el barrio donde vive su familia el baile es conocido como ‘taz taz’.

Asegura que ha sido la cabeza principal para que esta tradición continúe las noches de San Juan.

Esta es una cultura no muy común en la zona. Las mujeres lucen sus faldas, blusas bordadas, cualquier tipo de zapatos y el sombrero.

Los hombres usan botas hasta las rodillas, pantalón y camisa blanca, una chaqueta negra o azul marino, también tienen un pañuelo de colores entre la espalda y el cuello, una gorra de policía que significa respeto para el bailador y un bastón de mando, el churo o cacho que se utilizaba antes para comunicarse entre los pobladores, actualmente se utiliza para el baile y siguen la costumbre de los antepasados.

Con sus trajes bailan si es posible, las 24 horas al mismo ritmo y con la alegría que les caracteriza.

El barrio también se une a las fiestas de San Pedro y San Pablo. “Nos concentramos con los sectores y empezamos a bailar”.

Representación. El promotor cultural asegura que representa al pueblo indio de Atuntaqui. “Me eligieron como patrón en Chaltura, pero siempre he liderado aquí, en los barrios de Antonio Ante”, dijo. Ángel María dice que el reconocimiento que recibió en la sesión solemne de los 194 años de provincialización, lo acogió con humildad. “Es un gusto ser reconocido por la provincia. Doy gracias porque los gestos se hacen en vida”, dice Imbaquingo.

“Mientras yo viva me tendrán al frente”, comentó al referirse a su enfermedad.

Recientemente fue diagnosticado con cáncer, tiene un tumor maligno avanzado. Ángel viajará a Solca donde se realizará algunos exámenes para empezar el tratamiento. “Solo Dios sabrá hasta cuándo me tiene, por mi parte la labor está cumplida, he dejado una raíz bien sembrada de nuestra tradición y vestimenta de nuestro pueblo”, precisó.

Ángel María Imbaquingo (c) junto a su familia y amigos sobre una piedra gigante conocida por ellos como chaparrumi.
Elías Imbaquingo, Ángel Imbaquingo, la ministra Eva García, el asambleísta Marcelo Simbaña y el prefecto Pablo Jurado.