Anciano puso fin a su vida, en su casa

IBARRA. Una tira de cuero de un cabestro fue el objeto que utilizó para quitarse la vida. Miguel G., de 77 años de edad estaba colgado de una viga del techo de la casa. Ocurrió en el sector de la Casa Quemada, a 45 minutos de Urcuquí.

Control. Luisa, familiar del hoy occiso, fue quien se percató que el cadáver estaba colgado a las 15:30 de ayer. Cuando la mujer llegó al sitio,  la puerta de la humilde vivienda estaba abierta, a tres pasos el cuerpo de Miguel.
De inmediato notificaron a la Unidad de Policía Comunitaria de Urcuquí, los uniformados llegaron a las 18:00 de ayer al lugar para confirmar su muerte. El levantamiento del cadáver lo realizó personal de la Policía Judicial de Imbabura, que trasladó el cuerpo hasta la morgue del hospital San Vicente de Paúl.
Muerte Extraña. “Mi papá había recibido amenazas por parte de uno de sus hijos, por  un problema en la compra de un terreno; la última vez que le vieron a mi papá ha dicho  que quería morirse”, comenta su hijo José de 52 años.
Ellos piden que se investigue la causa de la muerte, temen que no haya sido un suicidio, si no un presunto asesinato. También confirmaron  que denunciarán el hecho en las oficinas de la Fiscalía   de Imbabura.

Procedimiento. Cerca de 15 familiares no quisieron que el cadáver sea trasladado a la morgue del hospital de Ibarra, para que se le practique la autopsia. Los policías manifestaron que debía realizarse el proceso para esclarecer los hechos. Luego de 20 minutos de diálogo cedieron.
A las 20:30 de ayer, el cuerpo llegó a la morgue. Manuel se dedicaba a la agricultura y ganadería. Él tuvo ocho hijos. La última vez que le vieron con vida fue el pasado domingo.  En la zona de la Casa Quemada viven cinco familias, sus habitantes no cuentan con los servicios básicos.