“Anatomía del servilismo”

david ruizNavegando en la Internet, es posible encontrar cosas interesantes, y sobre todo, sin el riesgo de naufragar. Así pues, en El Nuevo Diario de Nicaragua, encontramos el artículo de opinión titulado “Anatomía del servilismo”, escrito por Nasere Habeb López, psicólogo y profesor universitario.

Quién mejor que un psicólogo, para diseccionar esa tara mental y lacra social que constituye el servilismo a todo nivel. Justamente hoy, cuando el circo político ecuatoriano ha abierto su telón y podemos ser decepcionados testigos de las traiciones, las deslealtades, los acomodos, el ejercicio público y desvergonzado de la prostitución política, y los servilismos más repugnantes; quiero compartir con mis inteligentes amigos lectores, la primera parte de ese interesante artículo: “Etimológicamente la palabra servilismo se deriva del latín ‘servus’ (esclavo).

El diccionario lo define como la adhesión ciega y baja a la autoridad de una persona. De acuerdo con la definición anterior, el servilismo se caracteriza por dos elementos: la adhesión ciega o incondicional; y la naturaleza baja o indigna de esa adhesión. La adhesión ciega del servil, contraría el principio de dignidad humana, niega el valor intrínseco que tiene toda persona, como miembro de la familia humana, dotado como está, de libertad y conciencia. La naturaleza baja o indigna del servilismo se manifiesta en el hecho de que el servil renuncia a su libertad, para someterse incondicionalmente a la autoridad de otra persona, con el fin de medrar a su sombra.

A la sombra de ese amo, el servil busca cómo enriquecerse, figurar, gozar de prebendas. El servilismo es así el medio que utiliza para triunfar. Este hecho refleja la pobre valoración que el servil tiene de sus propias capacidades para tener éxito en la vida. Con frecuencia, el amo trata con desdén al servil, lo humilla en público, debido a que todo amo desprecia la degradación humana del servil. Por su parte, el servil se deja maltratar, soporta, aguanta y hasta manifiesta complacencia, porque cree que sin el apoyo del amo no vale nada”. Continuará. 

 

David Ruiz Sevilla
davidruizsevilla@hotmail.com