Amigos y familiares se despidieron por siempre de Remigio

sepelioOTAVALO.  No fue un sepelio cualquiera. Fue la despedida de un gran amigo, compañero y padre de familia. Ese fue el sentir de los amigos, allegados y familiares de Remigio Erazo. Aquel joven que tenía a la pelea de gallos como su gran pasión.

Perfil. Amante del trabajo y de la buena vida. Romántico empedernido y risueño. Colaborador y muy servicial, son entre otros los adjetivos que sus amigos le daban. “Era un  gran compañero, de verdad que lo extrañaré mucho, era como mi hermano”, dice Germán Picuasi, compañero de trabajo y una de las últimas personas que lo vio vivo.  

Imágen. Remigio Erazo pasa a engrosar el triste listado de personas que perdieron la vida por los conductores. No fue un accidente de tránsito, fue una de las impericias del conductor que hasta ayer a las 18:00 estaba fugado. “Le pido a los choferes que sean más cuidadosos, conscientes cuando están manejando. La muerte de mi hijo se hubiera podido evitar, sí se tomaban las medidas del caso”, se refiere Guido, el progenitor del hoy occiso.

Recuerdos. Sus palabras son sabias. Fanny Herrera abuela de Karen Herrera, esposa de Remigio lo recuerda como un muchacho muy responsable y buen padre.

Palabras. “Él, me decía que le iba a dar todo a su hijo Taylor, que era su adoración”, dice entre lágrimas la abuela.

Despedida.Con el pasar del tiempo el dolor se acentuaba. El cementerio de la ciudad, lo esperaba. Desde las 17:00 de ayer es su nueva morada. Las lágrimas y el dolor eran incontenibles. Remigio era el octavo de once hermanos de la familia Erazo-Hermosa.