Amanda Méndez, nueva directora de la cárcel de Ibarra

Ibarra. Como una gran responsabilidad, define Amanda Marisol Méndez Vinueza asumir el cargo de nueva directora del Centro de Rehabilitación Social de Ibarra. Este lunes, la abogada, de 43 años de edad, se presentará oficialmente como la máxima autoridad del centro penitenciario, aunque su rostro no es desconocido para el personal administrativo, agentes de seguridad penitenciaria y las personas privadas de libertad, PPL.

Cuando ejerció las funciones de coordinadora zonal 1 del que era el Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos, la profesional mantenía visitas regulares al centro, en donde compartía con autoridades locales e internos en las diferentes actividades que buscan la rehabilitación y reinserción de los PPL.

En los últimos meses la situación en el centro penitenciario ha cambiado, siendo una de las acciones más preocupantes la investigación contra su exdirector por el presunto delito de ingreso de artículos prohibidos al sitio.

Amanda Méndez estuvo junto a la fiscal de turno durante la audiencia de flagrancia del exfuncionario como coordinadora zonal y ahora asume el reto de cambiar el sistema penitenciario de la cárcel de Ibarra, en donde se encuentran aproximadamente 700 internos, a pesar de que la capacidad máxima es de 300 personas, distribuidas en los 11 espacios destinados para albergar a los PPL.

La nueva directora mantuvo una entrevista telefónica exclusiva con Diario EL NORTE, en donde habló sobre su gestión.

¿Cómo ha sido su trayectoria en la función pública? Durante siete años he estado en diferentes cargos en instituciones públicas, siendo el último como coordinadora zonal 1 de Derechos Humanos del Ecuador, en donde permanecí un año y siete meses.

¿Cómo asume la dirección del Centro de Rehabilitación Social de Ibarra? Este es un reto y una responsabilidad muy grande. Como imbabureña, como profesional, por el tiempo como coordinadora y los conocimientos que he adquirido, trataré de mejorar las condiciones del centro, que es algo difícil, pero no imposible.

¿A qué se debió el cambio en sus funciones? Esto sucedió gracias a la confianza que depositó en mí Ernesto Pazmiño, titular de la Secretaría de Derechos Humanos y próximamente Sistema Nacional de Protección Integral a Personas Privadas de Libertad.

¿En qué se enfocará su labor en el centro? Se trabajará con las tres cosas importantes que Ernesto Pazmiño nos ha pedido a todos los funcionarios, en especial a todos los coordinadores y ahora directores y representantes provinciales. Estos tres aspectos son: cero corrupción, cero improvisación y cultura de ahorro; vamos a priorizar estos tres parámetros que van a ser los ejes con los que manejaremos el centro.

Tiene que haber una planificación sistemática, por el mismo hecho de que trabajamos con personas privadas de la libertad tiene que haber una secuencia en la que podamos garantizarles sus derechos humanos.

¿Cómo ve la realidad actual del Centro de Rehabilitación Social de Ibarra? La situación es preocupante, porque dentro de los ocho centros que manejé era uno de los más tranquilos y que estaban de alguna manera más organizados, pero lamentablemente es en estos últimos dos meses que se complicaron las cosas. Hay que entender que existen denuncias, que no todas son reales y se tienen que investigar, porque las cosas tienen que manejarse de forma legal y clara y cualquier denuncia que exista, debe ser investigada y se debe demostrar.

¿Las cosas cambiarán en la cárcel de Ibarra con su llegada?

Si existe algo vamos a sancionar y no vamos a tapar absolutamente a nadie, ni guías, ni personal administrativo, ni a ninguna persona. En mi administración no permitiré la corrupción, yo no tengo compromisos con absolutamente nadie; mi trabajo y compromiso es con las personas privadas de libertad y con toda la provincia de Imbabura.

¿Cómo valora el trabajo que ejecutó en los centros penitenciarios que tuvo a su cargo?

Los valores que un funcionario público tiene son los propios como persona, porque eso es lo que se deja cuando se sale de una institución. Yo salí con las manos limpias, sin escándalos ni nada, siempre me he manejado así y en las funciones que he estado siempre he salido de la misma forma. Dejo la coordinación sin ningún problema, con el compromiso de trabajar en Imbabura.

La nueva directora (c) durante la entrega de la dotación de artículos para los agentes penitenciarios.
Luis Valencia (d), coordinador zonal de Planificación entregó a Amanda Méndez equipos de cómputo y mobiliarios para el CRS-I.
La excoordinadora zonal 1 de Derechos Humanos mencionó que salió de su cargo con las manos limpias y ahora llega al CRS-Ibarra.