La alfarería milenaria se expone en centro cultural Malta Huasi

Ibarra.- Malta Huasi o Casa de Vasija, un centro cultural ubicado en La Rinconada que muestra el proceso de la alfarería a través de María Tránsito Carlosama, una mujer de 58 años de edad, que se vio obligada a aprender este oficio desde que tenía ocho años.

Rodeado de la naturaleza y el sonido de los árboles por el viento, este sitio turístico se implementó desde el 2016, así lo asegura el hijo de María, Jhonny Chuquín, un joven de 25 años que busca rescatar el conocimiento de la alfarería milenaria que ya está desapareciendo.

Según este emprendedor, en esta zona rural de la parroquia de Angochagua solo hay dos familias que se dedican a la alfarería, un trabajo que para él ha sido difícil de aprender.

“Que se pierda la tradición me ha estado dando pena, por eso he implementado este proyecto con el fin de ayudar a mi madre que ha estado abandonada, nadie le reconocía por su trabajo”.

Historias
En este centro también se incluye la historia de los karanqui y en una pared hay fotografías de mujeres indígenas que han sido lideresas. La alfarería, de acuerdo a Jhonny, es el arte en barro.

Asimismo, la motivación para emprender esta iniciativa cuenta que salió de su corazón, “yo no tuve las facilidades como los niños de ahora, crecí trabajando y lo hago para seguir estudiando”.

En este espacio se muestra el proceso de cómo elaborar una vasija o tiesto con la sabiduría “que nuestros tatara abuelos tenían y eso no dejamos desaparecer, no usamos nada de máquinas ni químicos todo está hecho de manera tradicional”.

Una tradición
El proceso de la alfarería demora tres meses, así lo indicó Jhonny, quien además señaló que primero se prepara la masa (arcilla) para en un mes y medio empezar a trabajar.

Para promocionar este espacio turístico, de acuerdo al joven propietario, no tienen apoyo de nadie, por lo que se ayudan a través de redes sociales. “He buscado ayuda pero nadie nos han dado la mano hasta ahora”, dijo.

Además de ofrecer un recorrido por este centro cultural, también hay hospedaje en chozas tradicionales hechas de paja y con paredes de barro.
El costo por una noche cuesta 15 dólares, que incluye merienda y desayuno.

Ahora está en proceso de construcción una habitación familiar. Aquí también ofrecen caminata, gastronomía y el museo histórico.