Aldeas SOS, sinónimo de amor y protección

p5f1IBARRA. “Dando gracias a Dios aproveché lo que me brindó la Aldea SOS, hoy tengo una profesión digna”, dijo Carlos Pupiales que fue acogido por la Aldea SOS desde que él tenía 6 años de edad, hasta los 19, cuando se graduó como policía nacional, profesión para la que también recibió apoyo de la Aldea en Ibarra.

El padre de Carlos murió en un accidente de trabajo y su madre falleció al dar a luz.

“A la Aldea le debo mucho, las mujeres hacen el rol de madres y padres; me exigían ser responsable, estudiar, me prepararon para la vida”, enfatizó Carlos que ahora tiene 28 años y es cabo segundo de la Policía. Espera apoyar en lo que pueda con la institución en la que logró prepararse como persona. Ahora formó su propia familia; con una esposa y una hija.

 

Solidaridad. Así como Carlos encontró una familia la Aldea SOS de Ibarra  acoge a 101 niños, niñas y adolescentes, entre los 2 y 18 años de edad que por diversas circunstancias no pueden estar con sus padres biológicos.
Cuentan con ayuda para su educación, salud, alimentación, pero sobre todo cuentan con un hogar.
13 madres SOS y 13 tías son las personas que brindan consejos y se preocupan por quienes se convierten en sus hijos.
‘Momentos de una infancia feliz, defensores de la sonrisa, un hogar, una madre y desarrollo personal’  resumen lo que las Aldeas SOS son para los niños y niñas que más lo necesitan.