Aldeas Infantiles S.O.S por el bienestar de los niños

Ibarra. Las Aldeas Infantiles SOS son sinónimo de amor y protección. Una labor humanitaria que brinda su mano amiga por el bienestar de los niños, niñas y adolescentes en Imbabura.

Ahora está en marcha una nueva meta para ayudar.

La gestión. “Nosotros como Aldeas Infantiles llevamos 42 años en Imbabura y nos dedicamos al cuidado de niñas, niños y adolescentes que han perdido a su familia, el cuidado familiar o están en riesgo de perderla. Nuestra principal acción es prevenir que se incremente la situación de abandono o pierdan el cuidado de la familia de los mismos”, explica Erik Espinoza, Director de Aldeas Infantiles SOS del Programa Imbabura.

Nueva meta. Aldeas SOS viene realizando una ardua labor por el bienestar de los niños y adolescentes.

Ahora están encaminados en la realización de la primera colecta a nivel nacional para recaudar fondos, que permitan financiar los proyectos que manejan para su labor.

Esta actividad está prevista realizarse en las ciudades de Ibarra, Quito, Esmeraldas, Guayaquil, Cuenca y Portoviejo el 30 de noviembre.

Al momento ya se encuentran preparando todo y en el reclutamiento de voluntarios y personas que deseen sumarse para esta actividad que se desarrollará solo por un día.

A su cuidado. La Aldea SOS tiene actualmente 65 niños que viven bajo su cuidado. A parte cuentan con 36 niños que provienen de 12 familias y que viven con ellas y a quienes les brindan su apoyo económico para ayudarles a superar sus problemas y evitar que se queden abandonados.

“A nivel primario trabajamos sobre todo en Ibarra, Otavalo y beneficiamos a cerca de 1 200 familias, a las cuales atendemos y buscamos prevenir que los niños queden abandonados”, acotó Erik Espinoza, respecto a la labor que realizan día a día.

Su llamado. “Esta vez es necesario hacer un llamado a toda la ciudadanía a que se sumen a la labor SOS y prevengan la pérdida del cuidado familiar de niñas, niños y adolescentes de nuestra provincia. Es importante que todos aportemos con un granito de arena”, finalizó Erik Espinoza.