Alcoholímetros están instalados, pero no entran en funcionamiento

p2f1IBARRA. En la Terminal Terrestre de Ibarra ya se encuentran instalados dos alcoholímetros, los que asegurarán que el conductor de un bus interprovincial o intercantonal esté sobrio a la hora de conducir. Sin embargo aún no existe fecha de funcionamiento de los mismos.

 

La decisión. Carlos Pinos, administrador del Terminal Terrestre Imbabus, señaló en una entrevista vía telefónica, que la Agencia Nacional de Tránsito ya tenía previsto iniciar con el funcionamiento de estos aparatos, sin embargo aseguró no saber por qué se han retrasado.
“Yo por mi parte he cumplido con todo lo que se ha encomendado, faltaría que la Agencia Nacional de Tránsito de capacite a los trasnportistas intercantonales, pues los interprovinciales ya tienen conocimiento de este uso porque llegan a otras terminales donde ya usan este sistema”, dijo.   
Pinos informó que en un inicio, los choferes de los buses intercantonales no estaban tomados en cuenta. “La Agencia dispuso que solo los interprovinciales accederán a este control, pero con estudio determinaron que los buses con mayor  accidentes de tránsito son los intercantonales, por eso se decidió incluirlos”, comentó.

Algunos inconvenientes. Para Oscar García, gerente de Transportes Unidos, esta iniciativa es positiva, “estamos de acuerdo porque de esta manera nos ayudan a evitar accidentes de tránsito lamentables”, comentó.
Según García existe un inconveniente con la ubicación de la caseta que guardan los alcoholímetros. “La caseta no se encuentra construida para dar mayor facilidad, no está ubicada de manera técnica, pues no dará  vialidad al tránsito que va a operar dentro del terminal”, dijo.  
El alcoholímetro está ubicado en el sector de estacionamientos del terminal.
El gerente de Transportes unidos manifestó que se ha solicitado tanto a la Terminal Terrestre como a la Agencia Nacional de Tránsito que se cambie de lugar, pero no han recibido respuesta.

Cómo funcionan. Cada chofer debe tener su boquilla personal, la pone en el alcoholímetro, sopla y el aparato enseguida detecta si la persona ha tomado o no  alguna bebida alcohólica. “El aparato tienen los datos personales del conductor, es decir no puede ser reemplazado por nadie porque este sistema guarda la fotografía del conductor, no se le puede engañar”, explicó García.