Alberto Reyes y su década de éxitos

p27Ni un ápice de su acento cubano lo ha cambiado. Alberto Reyes lleva 10 años en Imbabura dirigiendo las selecciones de judo. Llegó de perfil bajo, en la administración de Washington Barreno.

CON BUENOS RESULTADOS. Fiel al adagio popular de que ‘gallo fino canta en cualquier gallera’, Reyes inició un proceso sin precedentes en esta disciplina. Hizo un trabajo de campo a la perfección. Fue hasta el Valle del Chota, a reclutar deportistas. Recorrió todos los rincones de Ibarra, con la misma premisa.

DEPORTISTAS. Nombres como Julessey Viveros, Carla Campos, Jessica Estrada, Alexander Medina, María José Samaniego, entre otros nombres se enfilaron en su proceso. Trabajo y más trabajo fue lo que ofreció el entrenador.

SECRETO PROFESIONAL. “Hay que entrenar con disciplina. Este deporte es de mucha exigencia”, relata el estratega que se radicó definitivamente en la provincia.

PRESEAS. La cosecha de buenos resultados no se hicieron esperar. Desde medallas provinciales hasta preseas panamericanas son parte de su trabajo. Viveros, Campos, Estrada y Medina, certificaron su trabajo en los sudamericanos y panamericanos de Buenos Aires, Argentina; Cali, Colombia; y en los mundiales de Brasil y Eslovenia, respecitvamente.

imagen. “Es un entrenador ganador. Sabe lo que hace y le gusta. Exige mucho a los deportistas. Por eso los resultados están a la vista”, explica Luis Pérez, padre de familia, quien sigue de cerca el trabajo de ‘Tati’, como lo conocen sus amigos.

FAMILIA. A parte que los resultados lo avalan, Reyes ya está casado. Marieta Contrera, su esposa y también entrenadora de judo quien lo flechó desde su llegada. Belén su hija, es la razón de ser del estratega que a pesar de vivir 10 años en Ecuador no pierde su acento caribeño. Reyes ya está ratificado para la proxima temporada. En pocas palabras hay ‘Tati’, para rato.