Ajusticiamiento o resarcimiento

Otra vez la justicia indígena trae la atención de los medios de comunicación que la hacen noticia y que produce otras interpretaciones por desconocimiento. La justicia indígena en su ejercicio será muy atractiva para los medios de comunicación, sobre todo para la prensa amarilla que no profundiza en su análisis, que solo ve el escándalo y la ridiculiza. El Ecuador es un Estado Plurinacional y con esta caracterización reconoce al sistema de justicia indígena al igual que a la justicia ordinaria, vigentes en sus ámbitos.

El caso ocurrido en la comunidad “El Topo”, parroquia San Pablo de Otavalo, es un ejemplo del tratamiento que se da al ejercicio del derecho indígena. La prensa trata como si la justicia indígena solo busca el castigo o ajusticiamiento, o sea centra su atención en el castigo corporal, no se refiere al debido proceso que cumple, no hace mención la característica de quien es autoridad para administrar justicia y del cómo se procede a ella, el rol de la asamblea, etc. Este caso debe llevarnos a aprender de la justicia indígena y de su objetivo, que es el resarcimiento a los perjudicados por quienes le hicieron daño; luego se da la incorporación del infractor a la comunidad, después de la sanción respectiva, el baño de purificación en asamblea general donde la gente, sobre todo las mujeres, con el castigo, aconsejan a los infractores para que no vuelvan a cometer más delitos. La justicia indígena no es perfecta como no es la justicia ordinaria, las dos son perfectibles, vienen de dos concepciones distintas del derecho y sus formas de ejercer soberanía. La Asamblea Nacional tiene el deber de dictar una Ley de cooperación entre las dos justicias para evitar problemas, incomprensiones y excesos que se da en cada una de las justicias.   

 Germán Muenala V.

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