Ahora se viene el gran reto

Una vez que se terminó la campaña, quienes obtuvieron el favor popular en las urnas -claro, en medio de dimes y diretes hasta en el propio CNE- deben ponerse a pensar en su actuación futura. En muchos de los casos hubo grandes ofrecimientos, en otros imperó la demagogia y quizá en cierta gente que está dedicada a la política también, equivocadamente, infló mucho el insulto y la calumnia en desmedro de las propuestas de solución a las necesidades de la población. Es hora de estructurar estrategias, planes de trabajo, escoger los equipos de colaboradores que no vayan a defender a quien desempeñará una dignidad, sino a definir con seriedad y sobre todo con responsabilidad los destinos de una provincia, de un cantón, de una parroquia. El reto recién empieza y hay que pisar en firme, porque el electorado es el mejor juez al sentirse engañado. Suerte a todos, porque de su éxito también depende el éxito de las sociedades.