Aguas residuales no tienen tratamiento en cuenca del lago

Otavalo. El proceso de transición continuó ayer con la visita del equipo técnico y representantes de la población a cuatro de las 14 plantas de tratamiento de aguas residuales ubicadas en la cuenca del lago San Pablo. Los técnicos constataron que ninguna de las instalaciones mencionadas estaban operativas.

Problemas. En el recorrido se inspeccionaron las plantas de tratamiento de las parroquias San Pablo y San Rafael y se observó que en ninguna de ellas, el caudal de aguas residuales, estaba ingresando a la planta.

“Antes de terminar nuestro período dejamos los análisis de agua con laboratorios acreditados en donde se refleja que las plantas estaban funcionando plenamente. La eficiencia de las plantas es muy buena cuando se las sabe operar completamente”, explicó Diego Benavi-des, técnico de la transición.

La visita a estas instalaciones se realizó sin la presencia de representantes de la municipalidad, quienes suspendieron su participación en estos recorridos para evitar enfrentamientos con la población, así se aseguró mediante un oficio.

Para Benavides, será necesario por lo menos un año de trabajo y una fuerte inversión económica para que las plantas de tratamiento vuelvan a funcionar.

Impacto ambiental. Sara Suárez, técnica de la comisión de transición, aseguró que para la construcción de estas plantas de tratamiento, que contaron con todos los permiso emitidos por el Ministerio de Ambiente, se invirtió alrededor de cinco millones de dólares. “El permiso ambiental fue gestionado por el Ministerio como proponente del proyecto, conjuntamente con la municipalidad. Hemos constatado que las aguas contaminadas están yendo directamente al lago, la inversión que se realizó por parte de la administración anterior a Gustavo Pareja, no está siendo utilizada”, explicó.

Suárez indicó que el Minis-terio inició procesos administrativos por el incumplimiento a recomendaciones emitidos.