Agradecen a la madre naturaleza

pag-5Fue curioso, pero hasta la madre naturaleza se congració con el acto especial del Sisay Pacha Raymi.
Las gotas de lluvia que empezaron a hacerse presentes en el parque Bolívar de Otavalo, desaparecieron por completo una vez que los shamanes, las bellas candidatas y los organizadores estuvieron para llevar adelante la ceremonia ritual de agradecimiento a la pacha mama (madre tierra).
RITUAL EN EL PARQUE
Rafael Maigua Quinche, principal dirigente del evento Sisay Pacha Raymi, fiesta del Florecimiento, dio la bienvenida y destacó la costumbre dejada por los ancestros. A través del calendario andino ayer, precisamente, se celebró el Equinoccio y esta particularidad para el pueblo indígena tiene mucha significación.
Al pie del monumento a Rumiñahui, héroe nacional, que tiene un significado de alto valor para el sector indígena, se realizó una especie de altar para bendecir todos los elementos que nos reglado la pacha mama, “porque tenemos la obligación de agradecer, ya que si la madre naturaleza no nos da los alimentos que nos provee todos los días, simplemente es imposible vivir”, señaló Maigua Quinche.
Luego de esta especie de ritual muy interesante, al que asistieron también los concejales Héctor Sánchez y José Quimbo, mediante una caravana se trasladaron hasta la Plaza de los Ponchos para en el canchón donde se jugaba la pelota de mano, proceder con el ritual del denominado Tumarina.
Tres shamanes invocaron a los espíritus y saludaron a la madre tierra en medio de alimentos, fuego sagrado y las banderas multicolores que tendidas en el piso representaban la variedad, la multiculturalidad que todo este proceso encierra.

EL TUMARINA
En el calendario andino, el florecimiento de la chakra y la naturaleza indica que ha llegado el momento en que termina el tiempo femenino e inicia el tiempo masculino, el tiempo en que el Inti Yaya (Padre Sol) ha regresado desde el sur para ayudar a madurar los frutos de la chakra.
En el calendario actual este momento corresponde al equinoccio del 21 de marzo, que en Kichwa se denomina como Hari Curi Ñan (el equinoccio masculino).
La celebración de este momento especial ha sido llamada en las comunidades como Sisay Pacha Raymi, el tiempo del florecimiento de la madre naturaleza.
Rafael Maigua, señala que aquí (en el Sisay Pacha Raymi) la actividad ceremonial central de la celebración es el ritual del Tumarina, la bendición que se realiza a las otras personas para que sus vidas florezcan y la abundancia siempre esté presente en sus familias y hogares.
Este rito consiste, explicó, en tomar las flores del campo y agua de las vertientes antes de que salga el sol y a las personas de mucho respeto pedimos su permiso y acto seguido con toda devoción ponemos un poco de estas flores en su cabeza con un poco de agua.
Dentro de la programación se tiene previsto para el miércoles 23 un concurso de dibujo artístico en el parque Bolívar a las 10h00 y a partir de las 16h00 se presentarán las candidatas en el salón máximo de la municipalidad.
El Sisay Pacha Raymi, es uno de los eventos culturales de mayor atractivo en Otavalo.