Agosto en la memoria de la Patria

marcelo almeida pastorEn América en los inicios del siglo XIX corrieron vientos huracanados, estaban saturados hasta los sentidos por tanta norma impuesta para esquilmar los bolsillos y las espaldas de los habitantes de los territorios coloniales. Los obrajes y las mitas atestaban el trabajo duro para mantener la economía, los caprichos y lujos ibéricos, aquellos siempre exigían más plusvalía para la acumulación privada. La disputa por mercados y materias primas confrontaba los apetitos de los imperios, éstos vivieron a expensas de riquezas extraídas en territorios conquistados, de rentas de hacienda, de tributos y hasta del bandidaje de bucaneros y piratas en alta mar.


Las contradicciones sociales se crisparon fuertemente. La invasión de los ejércitos de Napoleón a España y la prisión del Rey Fernando VII causó mucha confusión e inestabilidad.
En las colonias se formaron Juntas de Gobierno, unas más moderadas que otras; en algunas afloraban posiciones como lealtad al rey pero exigían gobiernos propios.
En otras palabras, reivindicaban gobiernos de mestizos con privilegios en las estructuras de la monarquía. Hay que anotar que en la inmensa mayoría de territorios de los virreinatos, mestizos con títulos nobiliarios ocupaban los cargos militares del ejército de la corona.
Ayala precisa: “los actores fundamentales del proceso independentista fueron las clases dominantes locales, los notables criollos. Los grandes latifundistas reforzaron con el triunfo su control local, los comerciantes de los puestos de primer orden garantizaron un mecanismo de relación directa con las nuevas metrópolis capitalistas; unos y otros ganaron una cuota de poder político y consolidaron sus canales de dirección social; unos y otros confluyeron en la conveniencia de reducir sus contribuciones e impuestos, manteniendo al mismo tiempo esos que pagaban los grupos populares que eran la mayoría de los nacientes países”.
Hoy en la Patria Grande, el espíritu de agosto todavía aviva la llama por una verdadera independencia.

 

Marcelo Almeida Pástor
malmeida@utn.edu.ec