Agente de Tránsito guarda su última esperanza en recurso de revisión

Ibarra. La hija de Jimmy Enríquez, de cinco años de edad, cuenta los días para ver entrar por la puerta de la casa a su padre. La menor se encuentra con terapia psicológica, ya que la ausencia de Jimmy le ha afectado notablemente.

La niña no entiende que su padre está detenido y tampoco sabe de la lucha diaria de su familia para tenerlo de vuelta.

Esperanza. El agente de tránsito guarda la última esperanza, después de que fuera declarado como inadmisible el recurso de casación. Ahora el proceso llegó a la Corte Nacional de Justicia para que se apruebe la revisión del caso y puedan revocar la sentencia de 45 meses de cárcel, que recibió luego de ser acusado de causar un accidente de tránsito, en donde un menor de edad quedó incapacitado. Sin embargo, Santiago Cifuentes, coordinador de la Corporación de Derechos Humanos de Imbabura y presidente de la Red Americana de Defensores de Derechos Humanos, asegura que existen las pruebas suficientes para ratificar el estado de inocencia de Jimmy y demostrar que el no conducía el patrullero involucrado en el confuso accidente.

Declaración. “El vehículo que cometía la presunta infracción se estrelló contra un bien inmueble, generándose una incapacidad para su conductor. Sin embargo, con las pruebas recabadas, se ha detectado que el día y hora del hecho, nuestro defendido viajaba en el asiento posterior de la unidad móvil. Realizaremos mañana una ‘Marcha por la Libertad y la Justicia’ en donde visitaremos el Palacio de Carondelet en el cambio de guardia, la Secretaría de Derechos Humanos, donde se está tramitando una petición de indulto y la Corte Nacional de Justicia, donde se está conociendo el recurso de revisión que fue presentado”, aseguró el defensor.

Apoyo total. Jimmy fue acogido desde los cinco años de edad en la Fundación Cristo de la Calle, en donde permaneció hasta los 18 años, para luego convertirse en agente civil de tránsito en Ibarra.

Juan Francisco Santacruz, director de esta fundación, se mostró notablemente indignado con la situación jurídica del hombre al que considera un hijo más, como todos los chicos que llegan al sitio de acogida.

“Estamos muy preocupados. El problema es que esta injusticia se contrapone con su vida, el pasó su niñez y adolescencia en la fundación con una formación especial, siempre se conoció y se vio sus virtudes y acciones. Es una persona extremadamente recta y ahora está sufriendo estas consecuencias. Nosotros estamos haciendo presión para que el recurso se admita lo más pronto posible. El tiene que recuperar su entorno familiar, laboral y social”, aseguró Juan Francisco.

Por su parte, Anita Enríquez, hermana de Jimmy, indicó que están afectados por esta situación, ya que es la primera vez que se ven inmersos en un problema con la justicia.

“Estoy al frente de toda la situación de mi hermano y pido a las autoridades que pongan un poco de interés. Aquí se cometió una injusticia y mi hermano es inocente, queremos que salga pronto de la cárcel. Somos una familia de escasos recursos, pero no descansaremos hasta que salga libre”, dijo.