Afluencia normal de viajeros durante el feriado

IBARRA.- Este año el feriado del 10 de agosto llegó con gran expectativa de los diferentes sectores de la economía como una oportunidad para continuar en el camino hacia la reactivación. En especial para el sector turístico del país, fuertemente golpeado por las restricciones para evitar contagios de covid-19, este feriado representó una oportunidad para volver a poner en marcha ofertas y actividades de todo tipo con el fin de atraer a turistas y visitantes.

Realizamos un recorrido por el terminal terrestre de la ciudad de Ibarra donde, el día de ayer en horas de la mañana, se constató una afluencia normal de personas, no hubo aglomeraciones y en general se cumplían con las normas básicas de bioseguridad.

Mateo Pillajo, colaborador de la empresa de transporte interprovincial TACA Andina, indicó que el domingo, 8 de agosto, fue el día en que hubo mayor afluencia de personas que viajaban, especialmente hacia la ciudad de Quito en horas de la tarde. “Estuvimos con el aforo un poco tal vez pasándose pero tuvimos carros extras también”.

Pillajo comenta que el resto de días el movimiento de gente ha sido muy normal y no excesivo. Sin embargo, durante los días de feriado sí se ha notado una diferencia en comparación a otras semanas regulares donde, según el colaborador, “salen los carros demasiado vacíos casi sin gente”.

Aunque la mayoría de viajeros se dirigieron desde y hacia Quito; que es para muchos el lugar donde tienen sus trabajos y actividades, el día sábado 7 se ha registrado gran afluencia de viajeros hacia la provincia de Esmeraldas con el fin de visitar las playas por el feriado.

El aforo dispuesto para los buses fue del 75%, además que deben contar con las respectivas medidas de bioseguridad para los pasajeros.

Lilian Cortés, una viajera que acudió al terminal de Ibarra con su pequeña hija para adquirir un boleto con destino a Quito, indicó que el movimiento dentro del lugar estuvo normal, y que no ha tenido inconvenientes al momento de viajar.

Ella comenta que trabaja en la capital y vino a pasar el feriado en Imbabura. Lilian y su pequeña aprovecharon las horas de la mañana del último día de feriado para tomar un bus de vuelta a sus actividades normales.