Afectividad en el aula

Se han retomado los procesos académicos en todas las instituciones educativas desde inicial hasta superior y aún se percibe ese ambiente agradable de inicio de año. Que grato sería seguir así y vivir estos valores lo que resta del año escolar, es ahí cuando la sana convivencia y la afectividad en el aula deben ser consideradas con el principal eje transversal en el proceso de aprendizaje.

Cháves (1995) en su ensayo Modernidad y Afectividad publicado en la Revista Avepso reflexiona y dice que “la afectividad es un conjunto de sentimientos expresados a través de acciones entre personas en cualquier contexto social en que estén inmersos los individuos” es decir en el ambiente escolar se refiere al trato mutuo entre docentes y estudiantes, por tanto el tipo de currículo oculto que utilice el docente será de gran impacto en los resultados académicos.

Qué bueno es, que todos los docentes utilicen en todo momento un lenguaje positivo, motivador e inclusivo; que dejen atrás ese tono sarcástico que algunos docentes suelen utilizar para desvirtuar el poco o mucho esfuerzo que realizan niños, niñas y jóvenes.

Es por tanto la afectividad en el salón de clase, el real motor para alcanzar los mejores resultados académicos dentro del salón de clase, más allá del deseo de padres de familia y estudiantes por alcanzar siempre los puntajes más altos; ojalá estas buenas relaciones se consoliden todos los días que faltan para culminar el presente año escolar.