Adiós Faustito Yépez Almeida

Una profunda tristeza vive Ibarra ante la pérdida de un gran ciudadano, un hijo predilecto de esta tierra, a la que sirvió, veneró y respetó. Don Fausto Yépez Almeida, “el caballero de la ibarreñidad”, trascendió por sus actos, bondadosa acción en favor de la capital de los imbabureños y su mística de trabajo. Fue un hombre respetuoso, amable, dispuesto al servicio. Era de aquellos ciudadanos que al ver a una dama por la acera le cedía el espacio o simplemente se bajaba para permitirles el paso. Sus palabras siempre fueron de una irrestricta observación a las normas éticas y morales. Era una persona que respetaba e infundía respeto. A los 91 años dejó de existir y claro, no desconocemos el dolor de sus familiares, pero más allá de eso, los ibarreños conjugan tristeza y alegría en estos momentos aciagos. Tristeza por su partida y alegría porque don Fausto Yépez deja una huella imborrable en el quehacer y la vivencia ibarreña.