Adiós al maestro, docente y amigo

Otavalo. Las enseñanzas y legado cultural de Néstor Jaramillo Córdova, perdurarán en las nuevas generaciones. No es una frase común, sino la realidad al aporte cultural y académico que el docente dio a la ciudad por más de 50 años.

Recuerdos. “Néstor era una persona muy honesta, un gran hombre y un excelente maestro. Lo vamos a recordar siempre por su gran sonrisa y amabilidad que siempre lo caracterizó”, así lo recordó Miguel Cevallos, uno de sus amigos, que llegó hasta la Sala de Velaciones de la Asociación de Jubilados para dar el último adiós al hombre, amigo y referente cultural del cantón y la provincia. Jaramillo fue por muchos años secretario del colegio “República del Ecuador”, también fue uno de los pioneros para la creación de la banda musical de Peñaherrera.

Legado. “Dios lo reciba entre escritos, anécdotas y chistes finos. Su alegría de ver la vida, estará junto a Gustavo Alfredo Jácome, uno de sus mejores amigos. Una de sus mejores novelas, fueron en base a los diálogos y anécdotas de dos grandes amigos Porqué se fueron las Garzas del cual fue coautor”, recordó en su perfil de facebook, Juan Domingo Jaramillo Ubidia, uno de sus sobrinos que lamentó la partida del ícono otavaleño.

Solidaridad. Las reacciones por su deceso no se hicieron esperar. Desde diferentes partes del país, llegaron los mensajes de solidaridad.

Galo Santillán, gestor cultural otavaleño, lo describió como un hombre culto, serio, amable e íntegro. “Dolorosa noticia para quienes reconocimos en él, al prototipo de un buen otavaleño”, dijo.