Adiós 2013 y bienvenido 2014

Todos estamos conscientes que la vida no es solo un corto viaje, en el que ninguno de los pasajeros sabe en cuál de las paradas tendrá que bajarse obligadamente por la edad, enfermedad o destino sino también porque el tiempo es implacable, cumple su cometido y se termina sin compasión.

No obstante, se debe tomar en cuenta que el pasado o el ayer ya es historia y haya sido bueno o malo no lo podemos cambiar, el futuro o el mañana es incierto y nadie puede saber lo que pasará. Por ello, en estos días que el año 2013 está por fenecer, dejemos atrás todo lo malo, feo o triste que nos sucedió en algún momento. Derribemos todas las barreras, obstáculos o límites que no nos permitieron avanzar en el camino. Curemos todas las heridas, dolencias o enfermedades del alma que no sanaron. Olvidemos todas las preocupaciones, dudas o inquietudes que nos quitaron el sueño. Perdonemos a todas las personas que nos hicieron daño, perjudicaron en algo o burlaron de nosotros. Abramos todas las puertas, caminos o entradas que se nos cerraron injustamente. Acabemos con todos los fracasos, derrotas o pérdidas que nos causaron sufrimiento. Recordemos que los pocos o muchos días, semanas, meses o años que cada una uno tenemos para vivir, debemos aprovecharlos al máximo en el “hoy o presente,” “aquí y ahora,” para compartir con nuestra familia o amigos, disfrutar de nuestro estudio como estudiantes o trabajo como profesionales, hacer realidad nuestros sueños o aquello que anhelamos, amar a esa persona especial o a quien le da sentido a nuestra existencia, corregir nuestros errores o equivocaciones. Dios es tan generoso que sin tomar en cuenta lo que hicimos o dejamos de hacer en el 2013, nuevamente nos da la vida y regala 12 meses para alcanzar el éxito y la felicidad, 52 semanas para disfrutar de la salud y el bienestar, 365 días para buscar lo que queremos y hacer realidad nuestros sueños, 8 760 horas para trabajar honestamente y servir a los demás con alegría, 52 560 minutos para ser más grandes y mejores, y 31 536 000 minutos para amar y ser amados. Entonces, el 31 de diciembre digamos con mucha tristeza ADIOS 2013 pero también con mucha alegría BIENVENIDO 2014.

 

Kim Vivero Saltos
kvivero@pucesi.edu.ec