Acusado de intentar matar a expresidente Correa obtuvo prelibertad

Quito. Lo primero que hizo fue llorar, pero de emoción. Esta fue la expresión de Zoila Oña tras conocer el veredicto que dejaba en prelibertad a su hijo Luis Guanotasig, un expolicía sentenciado a 12 años de prisión acusado de magnicidio, por atentar contra la vida del expresidente Rafael Correa, el 30 de septiembre de 2010.

Proceso. Guanotasig dejó la cárcel 4 al mediodía del martes 11 de septiembre tras permanecer en ella 4 años, 10 meses y 15 días.

Su abogado defensor es el imbabureño Fabián Arcos Pepinós, exmilitar que también fue procesado por el 30-S. Fue sargento del Ejército hasta ser sentenciado a tres años de cárcel por incitación a la rebelión. Cumplió su condena, se graduó como profesional del Derecho y actualmente defiende sin cobrar a procesados por el 30-S.

Arcos puntualizó que la prelibertad del expolicía se logró porque el procesado cumplió las 2/5 partes de la pena. Arcos asegura que Guanotasig no es culpable de lo que se le acusa y anhelan que se dé paso a la amnistía de los procesados por la revuelta policial, situación que se espera lograr presionando con la Asociación Víctimas del 30-S.

“Pruebas no verificadas”. Tras conocer el veredicto de la jueza Catalina Sánchez, Luis Guanotasig enfatiza que fue acusado con pruebas que no se verificaron.

19 años y 10 meses tenía de servicio en la Policía cuando fue dado de baja por el incidente del 30-S.

“Me faltaron dos meses para acogerme a la jubilación… me perjudicaron”, expresa, mientras contiene las lágrimas al asegurar que él dedicó gran parte de su vida a la institución policial.

“Nos sentenciaron sin ninguna prueba”, recalca Guanotasig.

Enfatiza que el exfiscal General del Estado, Galo Chiriboga, solicitó la sentencia de 12 años contra seis policías de los que uno se acogió al indulto y tres se beneficiaron de la prelibertad.

Aún está pendiente la situación de dos expolicías sentenciados y encarcelados: Hugo Marcelo Bonifaz y Paúl Jetacama.

“También pido justicia por ellos porque hemos sufrido mucho; nuestras familias están quebrantadas, cerca de cinco años nuestros hijos han crecido sin el sustento del hogar”.

Solicita que más personas se unan a la Asociación Víctimas del 30-S para que se esclarezcan los hechos que sucedieron hace ocho años. “Han tapado toda la investigación y se cometieron injusticias, no hubo evidencias claras ni verídicas”.

“No me acogí al indulto porque yo soy inocente, no puedo admitir un delito que no he cometido…”, enfatiza el expolicía.

Óscar Ayerve, presidente de la Asociación Víctimas del 30-S, precisó que se trabaja en el proceso extraordinario de revisión para que los jueces en la Corte Nacional determinen la inocencia de los condenados a 12 años por intento de magnicidio contra el expresidente.

“No esperaremos que los dos policías estén presos hasta diciembre. Nunca antes se daba por el 30-S prelibertades. Hay inocentes en la cárcel”.

Recalcó que también se tramita la amnistía general con la Asamblea Nacional para que se prevea la reparación, que consiste en lo que el Estado debe aplicar en cada caso para “que las injusticias que se cometieron sean debidamente resarcidas”.

“Hoy inicia un proceso de libertad y de reencuentro para las familias”, enfatiza Ayerve.

El martes 11 de septiembre, Luis Guatosasig (de blanco) obtuvo su prelibertad, tras casi 5 años preso.
Familiares y amigos acompañaron a Luis Guanotasig a la Casa Judicial de Carcelén.
Óscar Ayerve, presidente de la Asociación Víctimas del 30-S, colectivo que espera la amnistía para 250 procesados.