17-11-2015 | 23:01

Mármol, 20 años en Otavalo

    pag-15La Industria Marmolera de María Pinduisaca, funciona desde hace 20 años en el cantón Otavalo.
    Sus clientes tienen la opción de escoger una variedad de productos que esta industria oferta a cómodos precios. Ofrece granitos y mármoles nacionales y extranjeros, chinos, brasileros, italianos en diferentes colores y medidas.


Además ofrece servicios adicionales como la instalación de mesones de cocina, lavamanos, gradas, pisos, etc., con acabados de primera.
‘‘Sé que este trabajo es fuerte, pero he podido sacarlo adelante. Todos los días reviso que no falte materia prima, que los acabados de cada producto que elaboramos estén perfectos para que nuestros clientes se vayan satisfechos y no se quejen de nuestro servicio. Muchas de las personas que han llegado a visitarnos se han ido contentas y eso me hace sentir orgullosa’’, manifiesta la riobambeña, quien siempre se ha dedicado a esta actividad que se ha convertido en su estilo de vida.
Recuerda que esta industria fue emprendida por su esposo, en la ciudad de Riobamba.
Dedicarse a esta actividad le llevó a recorrer todo el país. Por eso luego de un tiempo decidieron radicarse en la provincia de Imbabura, la cual hasta ahora le acoge con cariño a ella y a su familia.
‘‘Luego de que se terminó la mina de mármol sula (mármol blanco) en Riobamba se acabó nuestro trabajo allá, por eso decidimos abrir nuestra industria en Otavalo. La provincia imbabureña nos brindó nuevas oportunidades y seguimos fortaleciendo nuestro mercado’’, contó Pinduisaca.
La propietaria dice que esta actividad le llena de mucha alegría y satisfacción.
‘‘Siempre me ha gustado dedicarme a esta industria y entregar lo mejor a mis clientes’’ dice Pinduisaca, quien trabaja con sus hermanos en la marmolería.
María dice que brindar una buena atención a las personas que llegan hasta su negocio le ha permitido seguir creciendo y ganarse su confianza, pues muchos han regresado a comprar más productos.
Realiza ventas al por mayor y menor; transportando a nivel nacional e internacional.
‘‘Mis clientes hacen sus pedidos muchas veces personalmente y por vía telefónica y nosotros les enviamos lo que solicitan’’, indica Pinduisaca.
Además ella ayuda a sus clientes a escoger los colores y los detalles que necesitan comprar. ‘‘Por lo general, les pregunto qué color son los muebles, los pisos o la pared del lugar que van a decorar con mármol’’.
‘‘Las planchas del granito ya vienen pulidas, aquí solo les damos el diseño adecuado’’, dice María.
Las rocas más grandes de mármol se las trae de las canteras, llegan a la fábrica y pasan por una máquina llamada tuquiadora y por otra que les forma en láminas.
En Ecuador el costo del mármol es un poco barato, cuesta de 6 a 31 dólares. Los granitos exportados son más caros.
Para dedicarse al arte de la marmolería se requiere de mucho amor y dedicación a la labor que se realiza diariamente.
La Industria Marmolera de Otavalo se encuentra ubicada en la ciudadela Mira Valle, Panamericana Norte y calle Los Pinos, a pocos pasos de la Unidad Educativa ‘‘Sarance’’.
La riobambeña María Pinduisaca, es un ejemplo de madre trabajadora y emprendedora.
A ella le hubiese gustado que sus hijos estudien una carrera acorde a esta industria para que algún día asuman el mando de este negocio que con tanto sacrificio lo emprendió junto a su esposo.