03-04-2016 | 15:22

La política sí es de los jóvenes

    pag-4La experiencia que han vivido los ocho adolescentes ibarreños que pertenecen al Paralamento Andino Juvenil es maravillosa.


Hace apenas dos meses estuvieron en Colombia junto con otros chicos de ese país, de Perú, de Chile y de Bolivia.
Y el motivo del encuentro era importante para la historia y el futuro de América Latina: la paz en Colombia con el inminente acuerdo entre el gobierno de esta nación y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC.
Vista así, parece fácil. Simplemente es una aventura, un viaje, un encuentro, un conocimiento de chicos de otros países y listo.
Pero es es así. El Parlamento Andino Juvenil tiene un deber político.
Sí, político. Y aunque suene rara la ecuación jóvenes igual a política, es real.
EL DEBER POLÍTICO
Micaela Buitrón, una chica muy despierta, tiene 17 años, es presidenta del gobierno estudiantil del legendario colegio Ibarra y también es la presidenta del Parlamento Andino Juvenil.
A diferencia de los antiguos políticos, aquellos que tanto año han hecho al Ecuador, Micaela Buitrón, junto con los vicepresidentes parlamentarios Jefferson Pule y Lenin Tingo, está plenamente consciente de que la política es para servir a la sociedad y no para servirse de ella ni para enriquecerse.
Por eso la sociedad ecuatoriana debe confiar en estos jóvenes lúcidos y claros que, aunque aún no tengan formación filosófica, sociológica, constitucional y legal, tienen la más importante: un alto sentido de la ética personal y colectiva, un alto sentido de la ética en función de los demás, un alto sentido de la ética en función de lo que todos queremos para el país, de lo que todos queremos para el futuro de una patria justa, equitativa, democrática, plural y con oportunidades para todos.
No es fácil. Y así lo entienden Micaela y, sobre todo, estos pequeños como Lenin Tingo, quien apenas a sus 15 años de edad y aunque aún no tiene un discurso consistente cuando se lo entrevista (ni debe tener, porque está en formación y aún es un niño que está despertando a la vida), tienen muy claro que su obligación como seres humano s y como ciudadanos ecuatorianos debe ser entregar su tiempo, su inteligencia, su capacidad y toda su formación académica a la paz, a la democracia, a la hermandad entre los pueblos.

UN TRABAJO ARDUO
Tampoco es fácil dedicar tiempo al Parlamento Andino Juvenil mientras se está estudiando en el colegio y se deben cumplir tareas, deberes, trabajos en grupo, exámenes...
Pero Jefferson Pule, quien además es cantautor y pianista, sabe que, precisamente, se trata de hacer ese doble sacrificio de ser un excelente alumno y un excelente directivo del Parlamento.
Jefferson, Lenin, Micaela y sus otros compañeros tienen muy claro que la ética personal tiene relación directa con la ética política, que el ejercicio de la libertad tiene relación directa con el ejercicio de la solidaridad, con el ejercicio de la paz, con el ejercicio cotidiano de ser un ejemplo para todos sus compañeros y los jóvenes de Ibarra y el país.