22-11-2018 | 10:46

¿Aborto en Ecuador, un tema de salud pública?

Ibara. Que se reforme el artículo 150 del Código Orgánico Integral Penal -COIP- y que se incluya el aborto en casos de violación en general, es uno de los pedidos que realizan las organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres y que actualmente se debate en la Asamblea Nacional.

Con el actual marco legal, solamente en dos casos específicos se permite abortar a una mujer: Si su vida está en peligro o por violación a una persona con discapacidad.

Dos especialistas analizaron en ENtv el tema de la despenalización del aborto. Por una parte, Gioconda Peñafiel, activisa feminista, apoya la despenalización del aborto por considerarlo un tema de salud pública y el Estado debe garantizar los derechos de las mujeres, sobretodo por las circunstancias con las que actualmente se están dando los embarazos.

Ocho de cada 100 mujeres menores de 14 años, producto de agresiones sexuales, han terminado con embarazo y posteriormente en embarazos, indicó Peñafiel.

Al respecto, el ginecólogo Fernando Bejarano indicó que la despenalización no es la solución. “Preautelar la vida de la mujer no significa atentar contra otra vida”, indicó el galeno. Además subrayó que el embarazo en adolescentes, en un alto porcentaje, no es producto de una violación.

Esta afirmación coincide con datos entregados en el país. Ecuador es el tercer país en la región con la tasa más alta de embarazos adolescentes por debajo de Nicaragua y República Dominicana. Un dato que alerta a las autoridades de salud si se toma en cuenta que en los últimos 10 años, el incremento de partos de adolescentes de entre 10 y 14 años fue del 78%. Ese mismo indicador, en adolescentes de entre 15 y 19 años se ubicó en el 11%.

“Una ley no va resolver el problema de violaciones”, señaló Bejarano. La prevención del embarazo es clave siempre y cuando se contemple una adecuada educación y cuidados.

El especialista médico habló de otro caso en los que un aborto está permitido. Cuando por ejemplo se detecta una malformación agresiva en la vida que se está gestando. Es un Comité de Ética después de una reunión entre especialistas, es el que decide si se practica o no el aborto.

Bejarano concluye que despenalizar el aborto, en caso de violaciones, pone en riesgo la libre interpretación de la ley y podría aumentar las estadísticas de casos de violaciones.