Actividades amorfas

Por el Día del Amor y la Amistad, el Ecuador se “convulsionó” positivamente. La actividad de esta celebración, evidentemente comercial, promovió que la economía mejore, que los negocios se muevan y que las instituciones, públicas y privadas, elaboren programas para dar muestras de que el amor y la amistad forman parte de su convivencia diaria. Sin embargo, en nuestro medio hubo una programación (?) que mas bien generó críticas de la población. Una calle fue utilizada para colocar sillas y mesas a manera de pequeñas salas y que ciertas parejas expresen su amor. Cuánto se invirtió en esta “gran programación” que motivó que el tráfico en plena calle principal se caotice. Basta mirar las redes sociales para darnos cuenta que hay programas amorfos, que no tienen una forma y estructura interna definida, lo cual parte de un “no saber” que hacer en momentos importantes. El barco sigue a la deriva, dicen los ciudadanos.