Acogimiento, programa que busca la inserción al hogar

Ibarra. Ya son dos familias que están preparadas para ser parte del proyecto ‘acogimiento familiar’ que promueve la Fundación Cristo de la Calle.

La organización con visión social y sin fines de lucro busca socializar y sensibilizar a las familias sobre las nuevas modalidades de protección para la niñez y adolescencia.

La fundación acoge a un total de 44 niños que ya están institucionalizados. El psicólogo Diego Salazar capacita, entrevista y evalúa a las familias acogientes para determinar cuáles son sus habilidades.

En 2015 se hizo un pilotaje en donde se pudo obtener resultados positivos de familias que querían aportar con esta labor social.

Sin embargo, Diego asegura que pasó al 2018 y no se pudo tener un comité de acreditación que valide a las familias que fueron capacitadas y ya estaban listas para recibir un acogimiento familiar.

El programa también tiene como finalidad que el niño, niña o adolescente no entre a una institución sino que forme para de una familia que garantice sus derechos a desarrollarse en lo social, emocional, psicológico, escolar, es decir, en todas las áreas.

Proceso. El psicólogo aclara que no es una adopción, el acogimiento es la permanencia del niño dentro de una familia de manera temporal, es decir, entre 1 año y hasta 3.

Según el psicólogo, este tiempo permite que se pueda esclarecer cómo está la situación de la familia, “el programa tiene esa finalidad, que el niño, niña o adolescente vuelva con la familia biológica. La idea es que se vuelva a reinsertar”.

Si el niño o adolescente no regresa con su familia biológica, Salazar comenta que pasa por un proceso para el acogimiento institucional, pero este tiene como objetivo también garantizar al niño y adolescente una familia.

Durante este proceso se trabaja con la familia acogiente, biológica y el niño más el equipo técnico de la fundación (dos psicólogos, una trabajadora social y un facilitador comunitario).

El equipo está vinculado a la familia acogiente, los profesionales apoyarán y trabajarán en el comportamiento inadecuado del niño, “salir de su propia casa a una familia acogiente va a causar un duelo emocional y ahí se incluye el trabajo del psicólogo”, dice Diego.

Finalidad. Además, espera que se trabaje en el comité de acreditación que permita que el niño y adolescente pueda ir a una familia acogiente. Así mismo aspira que en este año se integren más familias y apoyen a esta labor social.

Los niños institucionalizados en la fundación están sin su mamá o papá, algunos ya han perdido el vínculo y están declarados en adopción. “Se está buscando familias, ya que los padres prácticamente ya no tienen ningún derecho con los niños”.

Trabajo. Así como Diego, Mariela Castro, psicóloga, trabaja con los niños que están en el proceso de ir al acogimiento familiar. Para ella, es difícil trabajar con este grupo de personas, ya que “vienen de un contexto familiar bastante duro, donde hay traumas, muchos conflictos emocionales y hay que tratar con todo eso”, menciona.