Acogimiento familiar, un proyecto que busca garantizar los derechos de los niños

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Ibarra.- Con el proyecto denominado ‘Acogimiento Familiar’, la fundación Cristo de la Calle tiene el objetivo de brindar un hogar temporal a niños, niñas y adolescentes que se encuentran en situaciones de alta vulnerabilidad de sus derechos.

La fundación espera que más de 10 familias tengan la oportunidad de acoger a los niños, pero si esta cifra aumentaría, quiere decir que en corto o mediano plazo va a ver una desinstitucionalización.

Cristo de la Calle tiene una cobertura de atención de alrededor de 200 niños. Además, cuenta con tres casas familia con un promedio de 8 a 10 niños de manera permanente.

Para ser familia acogiente se pasa por un proceso de calificación a cargo de una psicóloga, una trabajadora social y una abogada.

Rehabilitación.- Algunos de los requisitos es que la familia sea estable económicamente. La psicóloga clínica, Carolina Almeida, explica que no habrá ninguna distinción de clase social, de género o diferencias de etnias.

Restituir los derechos de los niños se trata de rehabilitar a la familia biológica para que puedan volver a sus hogares. Sin embargo, en caso de que no se logre una rehabilitación en la familia biológica y que los niños no puedan volver con sus padres, la fundación busca familias ampliadas, es decir, abuelos o tíos.

Pero si ya no existe una respuesta positiva con la familia, se realiza un proceso de adopción directamente con la unidad técnica de adopciones del MIES. La psicóloga de la fundación mencionó que la idea es desinstitucionalizar a los niños que tienen maltrato físico, psicológico, verbal o haya consumido alguna sustancia psicoactiva.

Finalidad.- “En vez de que los niños vengan a una institución donde se restituyen sus derechos, deben pasar a formar parte de una familia acogiente”, mencionó la psicóloga. El acogimiento es brindarle al niño el calor del hogar. El grupo técnico de Cristo de la Calle está formado por un abogado, dos psicólogas, una trabajadora social y el coordinador del proyecto, quienes se encargan de garantizar el proceso de acogimiento.

Este tipo de proyectos son muy comunes en países europeos, según la psicóloga Ecuador también es pionero.
“Si los niños vienen de hogares donde han sido maltratados por mucho tiempo, el recibir calor de hogar, quizás sea lo mejor que le pueda pasar para su desarrollo”, aseguró la especialista.